Shanghai, epicentro del debate global sobre la inteligencia artificial

Aunque la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial se lleva celebrando desde 2018, la edición de este año cobra especial relevancia dada la rápida evolución tecnológica

Shanghai se convertirá, desde este viernes, en la capital mundial de la inteligencia artificial. Allí se celebrará, hasta el 20 de julio, la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial 2026 y la Reunión de Alto Nivel sobre la Gobernanza Global de la Inteligencia Artificial, que será inaugurada por el presidente de China, Xi Jinping. Bajo el lema ‘la Alianza en la IA para un futuro más brillante’, el evento incluirá más de 140 foros y congregará a 1100 empresas. Un encuentro en el que se exhibirán más de 3000 productos, de los cuales 300 se presentarán por primera vez a nivel mundial.

Aunque este encuentro se lleva celebrando desde 2018, la edición de este año cobra especial relevancia dada la rápida evolución tecnológica que se está experimentando con el desarrollo de la inteligencia artificial. Esta nueva tecnología ya copa la mayoría de sectores productivos y sociales de todos los países y se ha convertido, no obstante, en una nueva herramienta de poder geopolítica, poniendo de relieve la desigualdad entre los países.

Los países de altos ingresos concentran el 87% de los modelos de inteligencia artificial más avanzados, el 86% de las empresas emergentes del sector y el 91% de la financiación de capital riesgo, pese a representar únicamente el 17% de la población mundial. Esta concentración del desarrollo tecnológico, según el informe del Banco Mundial sobre el progreso y las tendencias digitales de 2025, plantea importantes desafíos para las economías de ingresos medios y bajos. Aunque la expansión de modelos de código abierto está favoreciendo una mayor democratización del acceso a la IA, al permitir que estos países adapten las soluciones a sus necesidades sin tener que desarrollar desde cero las tecnologías fundamentales.

En este escenario, la conferencia también se desarrolla en un contexto marcado por la creciente competencia tecnológica entre China y Estados Unidos. El Gobierno de Donald Trump ha reforzado los controles a la exportación de semiconductores avanzados para limitar el acceso de China a componentes clave para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, una medida que ha acelerado los esfuerzos Beijing por alcanzar la autosuficiencia tecnológica y consolidar su liderazgo en este sector.

Por esta razón, China, que se ha consolidado como uno de los principales exportadores mundiales de productos tecnológicos y un actor clave en el desarrollo de la inteligencia artificial, llega a esta conferencia con un objetivo claro: fortalecer la cooperación internacional en inteligencia artificial y promover un diálogo sobre el desarrollo responsable de la tecnología. “La inteligencia artificial es de gran importancia para el desarrollo futuro y debe utilizarse en beneficio de las personas en todos los países y regiones. Debemos tener presente el bienestar de toda la humanidad y promover el desarrollo sano y ordenado de la inteligencia artificial en una dirección beneficiosa, segura y justa”, declaró Xi Jinping.

De hecho, a principios de julio, el Panel Científico Internacional Independiente de la ONU sobre Inteligencia Artificial publicó un informe sobre las posibles oportunidades, riesgos e impactos de esta tecnología. Si bien señaló los “enormes beneficios”, también instó a los países a tomar medidas “inmediatas” para mejorar la gobernanza de la IA. Y es que, como advirtió el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, -quien también participará en la Conferencia- la IA puede convertirse en “el gran igualador del siglo XXI” o, por el contrario, concentrarlo como nunca antes. 

En este sentido, el Embajador de la República Popular China ante las Naciones Unidas, Sun Lei, aseguró que su país aboga “por un enfoque centrado en las personas que priorice la transparencia, la seguridad y la equidad, al tiempo que colaboramos con nuestros socios para contrarrestar las amenazas de ciberseguridad, la desinformación y los sesgos algorítmicos”. Por ello, antes del comienzo de la cumbre en Shanghai, Sun Lei explicó que buscan trabajar “juntos para garantizar que la IA se convierta en una fuerza impulsora del desarrollo inclusivo, resiliente y sostenible para todos”.

Sistema global de Gobernanza

El país asiático, no obstante, ha tomado medidas para promover la formación de un sistema global de gobernanza de la inteligencia artificial con amplio consenso, convirtiendo esta tecnología en un bien público internacional que beneficie a la humanidad. En 2023 propuso la Iniciativa Global de Gobernanza de la Inteligencia Artificial y en 2024 implementó el Plan de Acción para el Desarrollo de Capacidades de IA para el Bien y para Todos. Un plan con medidas como la realización de programas de formación y recursos educativos sobre inteligencia artificial para países en desarrollo. Además, también ha propuesto el Plan de Acción de Gobernanza Global para la Inteligencia Artificial y abogó por la creación de  la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial.

Aparte de ello, las empresas tecnológicas chinas ofrecen modelos de código abierto para favorecer su adopción internacional y ampliar el acceso a estas tecnologías, especialmente en países con menos recursos. Ello, que también ha ayudado a profundizar las investigaciones y perfeccionar los sistemas, ha llevado a que muchas aplicaciones utilicen estos modelos para implementar la inteligencia artificial en sus sistemas.

Para el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, esta conferencia se ve “como una oportunidad para crear una plataforma que permita a todas las partes fortalecer la confianza mutua, alcanzar un consenso y profundizar la cooperación, con el fin de promover conjuntamente el desarrollo sano, seguro y ordenado de la inteligencia artificial y convertir esta conferencia en un hito en la historia del desarrollo” de esta tecnología.

Pero el lugar elegido para la celebración de esta octava edición no es baladí. Shanghai albergaba en 2025 394 empresas de IA, con una escala industrial total que superaba los 637.000 millones de yuanes (aproximadamente 93.700 millones de dólares). Además, se ha creado un fondo nacional de inversión para la industria de la IA por 60.000 millones de yuanes, además de otro adicional destinado a la inversión en esta tecnología por valor de 22.500 millones de yuanes.