El 1 de octubre es una de las fechas más significativas del calendario chino. Cada año, la República Popular China celebra su Día Nacional, conmemorando la proclamación de la República Popular China el 1 de octubre de 1949, cuando Mao Zedong anunció en Beijing la fundación de la nueva República Popular desde la plaza de Tiananmén. Este año se conmemora su 77.º aniversario.
Con motivo de esta fecha, la Embajada de la República Popular China en España celebró en Madrid una recepción oficial que reunió a una amplia representación de la sociedad española y de la comunidad china en nuestro país. Un encuentro de especial relevancia diplomática e institucional que volvió a poner de manifiesto la dimensión y profundidad que han alcanzado las relaciones entre España y China.
El excelentísimo señor Yao Jing, embajador de la República Popular China en España, ejerció de anfitrión junto a su esposa y el cuerpo diplomático de la Embajada, recibiendo a representantes del Gobierno de España, instituciones, empresas, universidades, centros de pensamiento y organizaciones de la sociedad civil.
Entre las autoridades españolas presentes se encontraban el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y la vicepresidenta segunda del Senado, Concha Andreu, junto a representantes de diferentes ámbitos de la vida pública española.
Una relación bilateral que atraviesa múltiples ámbitos
Durante su intervención, el embajador Yao Jing puso el acento en el buen momento que atraviesan las relaciones entre España y China, definiéndolas como las relaciones entre “dos países amigos” y destacando la voluntad compartida de continuar profundizando en sus vínculos.

El embajador señaló asimismo la importancia de fortalecer la cooperación bilateral y de trabajar conjuntamente en favor del multilateralismo y del desarrollo mundial, en un escenario internacional marcado por profundas transformaciones.
En este contexto, China manifestó su disposición a seguir estrechando sus relaciones con España en ámbitos como la economía, la energía, la sostenibilidad, la innovación, la agroalimentación y otros sectores de interés común.
Una agenda que refleja que la relación entre ambos países trasciende ampliamente el ámbito estrictamente comercial. Es también una relación construida a través del diálogo político, los intercambios culturales y académicos, la cooperación empresarial y los vínculos crecientes entre sus sociedades.
Por parte española, tanto Luis Planas como Ana Redondo destacaron la solidez de los vínculos entre ambos países y la importancia de continuar ampliando los espacios de cooperación desde el diálogo, el respeto y el conocimiento mutuo.
El ministro de Agricultura puso además de relieve la relevancia de los intercambios comerciales entre España y China, con especial referencia al sector agroalimentario y al papel de España como principal exportador europeo de carne de porcino a China.
El impulso de la visita de Estado de los Reyes
La recepción se produjo además en un momento especialmente significativo para la relación bilateral.
Hace un año, los Reyes de España realizaron una visita de Estado a China, la primera de estas características en casi dos décadas, que supuso un importante impulso a los contactos al más alto nivel entre ambos países.
Aquella visita puso de manifiesto la voluntad de España y China de continuar desarrollando una agenda bilateral amplia y de profundizar en aquellos ámbitos en los que existen intereses compartidos.
La presencia en la recepción de representantes de muy diferentes sectores volvió a evidenciar precisamente esa dimensión transversal: España y China no son únicamente dos países que mantienen relaciones diplomáticas y comerciales, sino dos sociedades que han ido multiplicando sus espacios de encuentro.
Una fecha que trasciende la celebración
El Día Nacional chino tiene, por tanto, una dimensión que va más allá de una celebración protocolaria. Para China, el 1 de octubre representa la conmemoración de la fundación de la República Popular China y constituye una fecha central de su identidad nacional y de su historia contemporánea.
Para quienes seguimos las relaciones entre China y España, constituye también una oportunidad para comprender mejor la realidad de un país cuya evolución durante las últimas décadas ha tenido profundas repercusiones en el escenario internacional.
Y precisamente ahí reside el valor de estar presentes y contar esta jornada.
Conocer antes de juzgar, observar antes de simplificar y favorecer espacios de diálogo son también formas de ejercer el multilateralismo.
La recepción conmemorativa del 77.º aniversario de la República Popular China volvió a ofrecer, en este sentido, una imagen especialmente significativa: la de representantes de las instituciones españolas, la diplomacia, el mundo empresarial, académico y cultural compartiendo un mismo espacio de encuentro con la comunidad diplomática y china en España.
En un escenario internacional cada vez más complejo, preservar estos espacios de diálogo adquiere un valor creciente.
Y el 1 de octubre, más allá de ser la fecha nacional de China, constituye también una ocasión para recordar que comprender la China contemporánea es una de las claves para comprender las transformaciones que están definiendo el nuevo equilibrio internacional.


