La Fundación Cátedra China reivindica en el XVI Foro Mundial del Socialismo el diálogo entre civilizaciones y la cooperación internacional

Bajo el título ‘Gobernar el futuro: modernización, identidad y prosperidad compartida’, la presidenta ejecutiva de la Fundación reflexionó sobre los desafíos actuales de las sociedades y la importancia de analizar distintas experiencias de modernización desde el conocimiento, el diálogo y el respeto a las particularidades de cada uno de los países

La presidenta ejecutiva de la Fundación Cátedra China, Marta Montoro Carrión, ha participado en el XVI Foro Mundial del Socialismo, celebrado en Beijing con la participación de más de 80 expertos. Durante su intervención en un encuentro organizado por la Academia China de Ciencias Sociales, Montoro planteó cómo fortalecer la gobernanza, recuperar la confianza social y convertir el desarrollo en prosperidad compartida. “Mi propósito no es contraponer modelos ni presentar una experiencia nacional como una fórmula universal. Es analizar qué podemos aprender de distintas trayectorias de modernización y cómo construir instituciones capaces de responder a las aspiraciones reales de las personas”, señaló.

Bajo el título ‘Gobernar el futuro: modernización, identidad y prosperidad compartida’, la presidenta ejecutiva de la Fundación reflexionó sobre los desafíos actuales de las sociedades y la importancia de analizar distintas experiencias de modernización desde el conocimiento, el diálogo y el respeto a las particularidades de cada uno de los países.

Durante su intervención, traslado su visión sobre los procesos de transformación política, económica y social, así como sobre la necesidad de fortalecer los espacios de entendimiento entre diferentes espacios políticas y culturales.

Para ello, Montoro hizo hincapié en la importancia de superar el cortoplacismo político y la polarización, dos fenómenos que, en su opinión, dificultan la construcción de proyectos sostenibles y la adopción de decisiones estratégicas a largo plazo. “Las sociedades necesitan algo más que alternancia política. Necesitan proyectos sostenibles, instituciones que aprendan de la experiencia y responsables públicos capaces de asumir decisiones cuyos resultados quizá no se perciban durante una legislatura”, afirmó.

En este contexto, puso de relieve la experiencia de China y el interés en estudiar su proceso de modernización, su planificación estratégica y los objetivos vinculados al desarrollo de alta calidad y la prosperidad común, entendiendo que el progreso debe traducirse en oportunidades y mejoras concretas para la población.

“El desarrollo no debería valorarse exclusivamente por la riqueza que produce, sino también por las oportunidades que abre, la movilidad social que permite y las condiciones de vida que hace posibles”, destacó.

Abordó asimismo la relación entre modernización e identidad cultural, con referencias a conceptos de la tradición china como Hehe (和合), asociado a la armonía y la concordia, y Tianxia (天下), que ofrece una perspectiva histórica sobre las relaciones entre comunidades. Para la presidenta ejecutiva, el avance científico, tecnológico y económico no tiene por qué implicar la renuncia a las raíces culturales de cada sociedad. “La modernidad no tiene por qué adoptar una única forma, del mismo modo que el progreso no exige que todas las sociedades renuncien a su propia identidad” señaló.

Otro de los aspectos destacados fue la necesidad de reforzar el diálogo entre civilizaciones y el multilateralismo ante desafíos globales como el cambio climático, la inteligencia artificial y la seguridad alimentaria. En este sentido, hizo referencia a la Iniciativa para la Civilización Global y a los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica, defendiendo una cooperación internacional basada en el respeto a la diversidad. “El objetivo no es que todos pensemos igual, sino que podamos cooperar sin renunciar a nuestra identidad”, afirmó.

Marta Montoro trasladó además a los participantes en el foro la misión y el compromiso de la Fundación Cátedra China con el fortalecimiento de las relaciones entre España y China. 

En su intervención, defendió la importancia de que la relación bilateral se construya desde el conocimiento mutuo, la continuidad institucional y la cooperación, más allá de las coyunturas políticas y las diferencias partidistas. Asimismo, señaló la necesidad de evitar las interpretaciones simplificadoras sobre China y ampliar los espacios de interlocución entre ambos países.

En este sentido, explicó que la Fundación trabaja para reunir a instituciones, universidades, empresas, investigadores, periodistas y representantes de distintas sensibilidades políticas, favoreciendo un diálogo transversal que contribuya a un conocimiento más profundo de la realidad china. “No pretendemos sustituir la diplomacia oficial ni decir a España qué debe pensar sobre China. Queremos contribuir a que España conozca mejor China, comprenda sus transformaciones y disponga de más elementos para tomar sus propias decisiones con fundamento”, manifestó.

Montoro reivindicó así el papel de la Fundación como puente entre ambas sociedades y como espacio de encuentro capaz de transformar el conocimiento en oportunidades de colaboración. Una labor que, según señaló, debe desarrollarse mediante la cooperación universitaria, los intercambios empresariales, la investigación, la cultura y el contacto permanente entre instituciones y ciudadanos.

Con su presencia en el XVI Foro Mundial del Socialismo, la Fundación Cátedra China refuerza su proyección internacional y su compromiso con el diálogo entre España y China, participando en espacios de reflexión e intercambio con instituciones académicas y expertos de distintos países. Una presencia que responde a la vocación de la Fundación de contribuir al conocimiento mutuo, tender puentes entre sociedades y promover relaciones bilaterales estables, constructivas y duraderas.