Almeida pone en valor la renovación de Usera, un espacio único en Europa para la integración de la comunidad china, premiado por la Fundación Cátedra China

Carpas grabadas en el pavimento, un horóscopo chino integrado en el espacio público, un gran parque infantil con forma de dragón o la incorporación de especies vegetales de origen chino adaptadas al clima madrileño conforman la nueva imagen urbana de Usera

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha visitado este martes el renovado espacio público del distrito de Usera, un ambicioso proyecto de regeneración urbana que ha transformado el barrio en un referente europeo de integración, convivencia intercultural y preservación de la identidad de la comunidad china. Una actuación singular que ha sido distinguida por la Fundación Cátedra China, que ha concedido a la Junta Municipal de Usera el Premio Cátedra China en la categoría de Institución que promueve el intercambio cultural.

Carpas grabadas en el pavimento, un horóscopo chino integrado en el espacio público, un gran parque infantil con forma de dragón o la incorporación de especies vegetales de origen chino adaptadas al clima madrileño conforman la nueva imagen urbana de Usera. Elementos que no solo embellecen el entorno, sino que reconocen y ponen en valor la identidad cultural de una de las comunidades chinas más importantes de Europa, integrada de forma natural en la vida de la ciudad.

Durante la visita, Almeida —acompañado por la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y la concejala del distrito, Sonia Cea— destacó que este itinerario peatonal, de 1,5 kilómetros de longitud, que conecta Madrid Río con el corazón de Usera, representa “quizás la actuación más importante en regeneración de espacio público en los barrios de Madrid en esta legislatura”. Un proyecto que, en palabras del alcalde, mejora la calidad de vida de los vecinos al tiempo que refuerza a Usera como un espacio de convivencia, diversidad y encuentro cultural.

El reconocimiento otorgado por la Fundación Cátedra China subraya precisamente ese valor diferencial. El Premio Cátedra China distingue a instituciones que fomentan el entendimiento mutuo entre España y la comunidad china, así como iniciativas que generan espacios de diálogo, convivencia y cooperación cultural. En este caso, el galardón reconoce tanto la transformación urbana como el conjunto de actividades culturales y espacios de encuentro impulsados por la Junta Municipal, que han convertido a Usera en un modelo de integración respetuosa con las tradiciones y costumbres de la comunidad china.

La entrega oficial del premio tendrá lugar el próximo 7 de febrero, durante la gala anual de la Fundación Cátedra China, que se celebrará en Madrid y reunirá a representantes institucionales, empresariales y culturales comprometidos con el fortalecimiento de las relaciones entre España y China.

A lo largo del nuevo itinerario, el visitante puede descubrir baldosas grabadas con carpas, símbolo en la cultura china de perseverancia y superación, alternadas con carpas europeas como metáfora visual de la integración. Seis frases de inspiración china, con sus correspondientes traducciones, jalonan el recorrido, mientras que en una de las plazas centrales se ha instalado un horóscopo chino como elemento identitario del barrio. En la plaza de las Tizas, un gran parque infantil con forma de dragón se ha convertido ya en uno de los espacios más emblemáticos, con zonas de juego inclusivas como toboganes, columpios, rocódromo o camas elásticas.

La actuación ha permitido ganar más de 9.200 m² para el peatón, tras intervenir en 19 calles, y se ha concebido también como un proyecto con un fuerte componente medioambiental. Se han plantado 290 nuevos árboles y más de 11.200 plantas, incluyendo especies de origen chino compatibles con el clima de Madrid, además de ampliar aceras, renovar el mobiliario urbano y mejorar la accesibilidad de los espacios de encuentro.

Con esta intervención, el Ayuntamiento de Madrid y la Fundación Cátedra China sitúan a Usera como un caso de éxito urbano y cultural, un barrio que demuestra que la integración puede construirse desde el respeto a la identidad, convirtiéndose en un espacio único en Europa donde tradición y modernidad conviven en armonía.