El Año del Caballo empieza a trotar en Madrid

El Año del Caballo de Fuego simboliza libertad, vitalidad y progreso: valores que resuenan con especial intensidad en una ciudad abierta al mundo como Madrid

Madrid ya escucha el galope. El Año del Caballo de Fuego ha comenzado a trotar con fuerza en la capital y lo ha hecho, como es tradición, con un cartel que ha causado auténtica sensación. La obra del artista Bakea, presentada en el Centro Cultural de China en Madrid, ha vuelto a convertirse en símbolo y emblema de una celebración que trasciende lo festivo para convertirse en un puente vivo entre dos civilizaciones milenarias.

El Centro Cultural de China acogió este miércoles la presentación oficial de un programa que inundará Madrid de color, sabor y cultura para dar la bienvenida a un ciclo que solo se celebra cada 60 años. El Año del Caballo de Fuego simboliza libertad, vitalidad y progreso: valores que resuenan con especial intensidad en una ciudad abierta al mundo como Madrid.

El Ayuntamiento de Madrid, junto a la Embajada de la República Popular China y el Centro Cultural de China, y la comunidad china, han diseñado más de 30 actividades que convertirán especialmente a Usera en el epicentro de la celebración, aprovechando además la reciente remodelación del distrito, reconocida en la IX edición de los Premios Cátedra China. Cuatro grandes espacios de Usera se transformarán en escenarios de encuentro intercultural, en una programación que también se extenderá a Plaza de España, el Zoo de Madrid, el Instituto Confucio y otros enclaves emblemáticos.

La fecha central será el 22 de febrero, cuando el ya icónico Gran Desfile del Año Nuevo Chino recorrerá el parque de Pradolongo. Allí, múltiples escenarios ofrecerán una experiencia inmersiva: danzas tradicionales, exhibiciones de artes marciales, actuaciones musicales, espectáculos de luz y sonido, talleres familiares y una vibrante puesta en escena donde dragones y leones danzarán al ritmo de los tambores. Pradolongo se convertirá en un auténtico mosaico cultural, donde tradición y modernidad dialogan bajo un cielo que culminará en fuegos artificiales.

La noche anterior, el parque será también punto de encuentro para sesiones de DJ, actividades creativas, cuentacuentos y exposiciones que demostrarán la diversidad y el dinamismo del programa. La presencia de la Compañía de Danza Yingge, con más de 300 años de historia y reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de China, aportará una dimensión histórica y artística de extraordinario valor, conectando pasado y presente a través del movimiento. No pueden faltar los fuegos artificiales en el parque de Pradolongo, que hacen las delicias de los madrileños.

La celebración comenzará oficialmente el 20 de febrero con el tradicional rito de “pintar los ojos a los leones” en la explanada de la Junta Municipal de Usera, un gesto cargado de simbolismo que despierta a las figuras para atraer la buena fortuna. Un acto en el que instituciones españolas y chinas compartirán escenario con la Unión de Asociaciones Chinas de Usera, reflejo de una comunidad vibrante y en constante crecimiento.

Pero el Año Nuevo Chino en Madrid no es solo espectáculo: es también gastronomía y excelencia culinaria. El ya consolidado China Taste permitirá descubrir la riqueza y sofisticación de la cocina china a través de menús especiales en restaurantes seleccionados, mostrando la diversidad regional y la alta cocina del país asiático. Un viaje sensorial que une tradición milenaria e innovación contemporánea y que cada año conquista a más madrileños.

El color del programa es otro de sus grandes protagonistas. Talleres de caligrafía, exposiciones fotográficas, conciertos de música tradicional y contemporánea, actividades infantiles y muestras artísticas configuran una agenda plural y abierta. En el Centro Cultural de China en Madrid, las exposiciones están registrando una altísima participación, consolidándose como espacios de referencia para el diálogo cultural. Lo mismo ocurre en el Centro Stella Maris de Usera, donde las muestras y actividades han despertado un notable interés ciudadano, reforzando el carácter inclusivo de la celebración.

La Plaza de España, el Zoo de Madrid y el Instituto Confucio se suman también a esta gran fiesta urbana con actividades especiales que acercan la cultura china a públicos de todas las edades, desde propuestas educativas hasta espectáculos familiares.

En el acto de presentación, el embajador de China en España, Yao Jing; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; y el director general de Cooperación con el Estado y la Unión Europea de la Comunidad de Madrid, Guillermo Kirkpatrick de la Vega, destacaron la solidez del vínculo entre Madrid y la comunidad china, “dos civilizaciones que desde hace siglos mantienen una relación de cooperación y amistad”.

El presidente de Honor de la Fundación Cátedra China, Marcelo Muñoz, y su presidenta ejecutiva, Marta Montoro, acompañaron una puesta en escena que comenzó con leones y dragones danzando al ritmo de la percusión tradicional, anticipando la energía que impregnará las próximas semanas.

Como recordó el embajador Yao Jing, el Festival de Primavera, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, no pertenece sólo al pueblo chino, sino que es una celebración compartida con la comunidad global. Un deseo colectivo de prosperidad, paz y desarrollo que este año cabalga con la fuerza del Caballo de Fuego.

Madrid ya está lista. El Año del Caballo no solo comienza: galopa. Y con él, una ciudad entera celebra la amistad, la cultura y la alegría compartida entre España y China.

Puede consultar las actividades en www.madridchino.com