Estrategia global de la OMS 2025-2034 que integra la medicina tradicional

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado una estrategia transformadora para la década 2025-2034, que por primera vez define y promueve formalmente la integración de la medicina tradicional y complementaria en los sistemas sanitarios globales, bajo un estricto marco de evidencia científica.

En un mundo donde hasta un 80% de la población en algunos países utiliza medicinas tradicionales como primera línea de atención, la OMS responde con una visión audaz pero rigurosa. La Estrategia Global de Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa (MTCI) 2025-2034 no es solo un documento de políticas; es un reconocimiento histórico de la necesidad de sistemas de salud más inclusivos, holísticos y culturalmente pertinentes. Este marco marca un punto de inflexión crucial en la evolución de la atención sanitaria global, equilibrando el respeto por los saberes ancestrales con las exigencias de la ciencia moderna.

Un nuevo léxico para una nueva realidad sanitaria

La estrategia introduce una clarificación terminológica esencial que refleja la evolución del panorama sanitario:

  • Medicina Tradicional (MT): Sistemas de conocimiento y práctica, tanto codificados (como la Medicina Tradicional China o el Ayurveda) como no codificados (transmitidos oralmente), que enfatizan enfoques holísticos y remedios naturales.
  • Medicina Complementaria (MC): Prácticas utilizadas junto a la biomedicina convencional en un contexto determinado, como la acupuntura o la osteopatía en muchos países occidentales.
  • Medicina Integrativa (MI): La gran novedad conceptual. La OMS la define formalmente como «un enfoque interdisciplinario y basado en evidencia para la salud y el bienestar, que utiliza una combinación de conocimientos, habilidades y prácticas médicas biomédicas y tradicionales y/o complementarias».

Este último concepto es la piedra angular de la estrategia. No se trata de elegir entre un sistema u otro, sino de combinar lo mejor de ambos mundos bajo el paraguas de la seguridad y la eficacia demostrada. La estrategia consolida estos tres pilares bajo el acrónimo unificador: MTCI.

Los nueve pilares éticos y operativos

La implementación de la MTCI se guía por principios fundamentales que aseguran su desarrollo responsable y equitativo:

Principio RectorSignificado e Implicación Clave
1. Basada en la EvidenciaLa piedra angular. Todas las prácticas MTCI deben someterse al mismo rigor científico que la biomedicina. No hay atajos para la seguridad y la eficacia.
2. Holismo y SaludReconoce la interconexión entre mente, cuerpo, entorno y comunidad, yendo más allá del modelo puramente sintomático.
3. Sostenibilidad y BiodiversidadPromueve el uso responsable de los recursos naturales, protegiendo especies y ecosistemas de los que dependen muchas medicinas tradicionales.
4. Derecho a la Salud y AutonomíaGarantiza el acceso a opciones de atención seguras y defiende el derecho de los pacientes a tomar decisiones informadas.
5. Derechos de los Pueblos IndígenasProtege su conocimiento ancestral de la apropiación indebida y defiende su derecho a mantener, controlar y desarrollar sus prácticas.
6. Cultura y SaludAboga por servicios culturalmente competentes que respeten las creencias y valores de las personas, mejorando la adherencia y los resultados.
7. Atención Centrada en la PersonaColoca las necesidades, valores y preferencias del individuo en el centro del proceso asistencial.
8. Servicios de Salud IntegradosFomenta la colaboración y comunicación fluida entre todos los profesionales sanitarios, sin barreras entre «convencional» y «tradicional».
9. Equidad en SaludBusca eliminar las disparidades en el acceso a la MTCI, asegurando que sus beneficios lleguen a todos, sin discriminación.

La hoja de ruta estratégica: Cuatro objetivos transformadores

La visión de la OMS se materializa en cuatro objetivos estratégicos ambiciosos, cada uno con acciones concretas:

Objetivo EstratégicoMeta CentralAcciones Clave Propuestas
1. Fortalecer la base de evidenciaSuperar la escasez de datos rigurosos sobre la seguridad y eficacia de la MTCI.Establecer agendas nacionales de investigación, utilizar tecnologías como IA y big data, y crear bases de datos globales accesibles.
2. Establecer marcos regulatoriosProteger al público de productos y prácticas inseguras o de calidad subestándar.Desarrollar normas para productos y profesionales, adoptar un enfoque regulatorio proporcional al riesgo, y fomentar la cooperación internacional.
3. Integrar la MTCI en los sistemas de saludIncorporar servicios seguros y efectivos en la Atención Primaria y el continuo asistencial.Incluir la MTCI en políticas nacionales de salud, desarrollar vías clínicas integradas y formar a profesionales en ambas disciplinas.
4. Optimizar el valor multisectorialAprovechar el conocimiento MTCI para avanzar en objetivos sociales, ambientales y económicos más amplios.Incluir la MTCI en políticas de «Una Sola Salud» (One Health) y desarrollo sostenible, y proteger el conocimiento tradicional con modelos justos de distribución de beneficios.

Implicaciones y el camino por recorrer

La estrategia sitúa a la Atención Primaria de Salud (APS) como el eje fundamental para esta integración. La APS, por su accesibilidad y enfoque comunitario, es el escenario ideal para ofrecer una cartera de servicios que incluya opciones MTCI validadas, avanzando así hacia la Cobertura Sanitaria Universal.

Para los gobiernos, el mensaje es claro: es el momento de desarrollar planes nacionales adaptados al contexto local, que prioricen la investigación, la regulación y la formación profesional. Para los pacientes, se abre un horizonte de mayor autonomía y elección, dentro de un marco que garantiza la seguridad. Para los profesionales de todas las disciplinas, se presenta una invitación al diálogo, la colaboración y el aprendizaje mutuo.

La OMS no solo presenta una visión, sino que se compromete a un acompañamiento activo, con revisiones programadas para 2030 y 2034 para evaluar el progreso y ajustar el rumbo.

Conclusión: Hacia un nuevo paradigma de salud

La Estrategia Global de Medicina Tradicional 2025-2034 es mucho más que un documento técnico. Es un llamado a la acción para un cambio de paradigma. Reconoce que el futuro de la salud no reside en un sistema único y hegemónico, sino en la capacidad de tejer un tapiz diverso y robusto con los hilos de todos los conocimientos validados.

Al establecer un camino riguroso, ético y práctico, la OMS proporciona las herramientas para construir sistemas de salud más resilientes, inclusivos y efectivos. La próxima década será testigo de si los países son capaces de transformar esta visión estratégica en una realidad tangible que mejore la salud y el bienestar de millones de personas en todo el planeta. El viaje hacia una integración genuina y basada en la evidencia acaba de comenzar.