China rechaza el uso del comercio como “arma” tras la amenaza de Trump hacia España

Trump aseguró que estudiaba romper los acuerdos con España debido a la negativa del Gobierno a permitir que Estados Unidos utilice las bases militares de Rota y Morón para continuar su ofensiva contra Irán

China ha rechazado que el comercio internacional pueda utilizarse como “arma” o herramienta de presión política. “El comercio no debe ser utilizado como arma ni como instrumento de coerción”, afirmó este miércoles la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Mao Ning, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara a España con cortar las relaciones comerciales.

Las declaraciones de la portavoz se producen tras las palabras Trump, quien aseguró que estudiaba romper los acuerdos con España debido a la negativa del Gobierno español a permitir que Estados Unidos utilice las bases militares de Rota y Morón para continuar su ofensiva contra Irán.

“España está siendo terrible, he pedido cortar todos los acuerdos con España”, afirmó Trump durante una reunión en el Despacho Oval junto al canciller alemán, Friedrich Merz. Según el presidente estadounidense, “todo comenzó cuando todos los países europeos aceptaron mi petición de aportar el 5% que les correspondía. Todos se mostraron entusiasmados con la idea, Alemania, todos, menos España, y ahora dicen que no podemos usar las bases. Es terrible”. Además, aseguró que Estados Unidos “tiene el derecho de cesar mañana, o incluso hoy, todo lo que tiene que ver con España”.

Desde el Gobierno de España han mostrado cautela ante las amenazas, recordando que no es la primera vez que Trump ataca a España por el gasto en Defensa. Además, en una declaración institucional, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reiteró la postura de España y aseguró que “no vamos a ser cómplices de algo simplemente por el miedo a represalias”.

Mao Ning fue preguntada por esta cuestión en una rueda de prensa habitual y reiteró la postura de Beijing contra el uso del comercio como herramienta de presión. La portavoz también volvió a mostrar el rechazo de China a las acciones militares llevadas a cabo conjuntamente por Estados Unidos e Israel desde el pasado sábado y que acabaron con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.

Según Beijing, estos ataques, que han obligado a suspender el tráfico aéreo en varios países de Oriente Próximo y amenazan con provocar una crisis comercial ante el cierre del estrecho de Ormuz -por donde pasa una quinta parte del consumo mundial de petróleo-, suponen una violación del derecho internacional. Por ello, China ha reiterado su llamamiento al cese de las hostilidades y ha pedido volver a la senda del diálogo. Y es que para China hay que evitar que “la inestabilidad regional cause mayores perjuicios al crecimiento económico mundial”

«El estrecho de Ormuz y las aguas adyacentes constituyen una importante ruta internacional de comercio de bienes y energía. Mantener la región segura y estable responde a los intereses comunes de la comunidad internacional», ha afirmado Mao.

El posicionamiento de China en esta polémica se produce en un contexto de relaciones cada vez más estrechas entre Beijing y Madrid. España es uno de los socios comerciales más relevantes para China dentro de la Unión Europea y uno de los países europeos con los que mantiene una relación más fluida. De hecho, Pedro Sánchez tiene previsto viajar al país asiático en abril, la que sería su cuarta visita a China desde que es presidente del Gobierno y apenas un año después de su último encuentro con el presidente chino, Xi Jinping.