Diez proverbios chinos para el Año del Caballo

El Año del Caballo está a la vuelta de la esquina: dará comienzo el 17 de febrero de 2026. Aquí os presento mis 10 proverbios chinos favoritos con el carácter (mǎ), caballo, y con historias de caballos detrás. Espero que os gusten y os sirvan de inspiración. Leed hasta el final; ¡el décimo es mi preferido!

  1. 马到成功 (mǎ dào chéng gōng) = “En cuanto llega el caballo, hay éxito”. Su sentido figurado es “triunfar inmediatamente”, “tener éxito al instante”. La expresión proviene de contextos militares antiguos. En la guerra tradicional china, cuando la caballería llegaba al campo de batalla, a menudo significaba que las tropas frescas y rápidas aseguraban una victoria inmediata. Con el tiempo, se generalizó para referirse a cualquier empresa que tiene éxito rápidamente y sin contratiempos. Hoy se usa para desearle a alguien éxito rápido en un nuevo proyecto, examen o tarea, o una victoria sin complicaciones. Es similar a expresiones en español como “que tengas éxito inmediato”, “triunfar a la primera.”
  • 老马识途 (lǎo mǎ shí tú) = “El caballo viejo conoce el camino”. La frase proviene de una famosa historia de la antigua China. Durante el periodo de los Reinos Combatientes, el estadista y estratega Guan Zhong (管仲) acompañaba al duque Huan de Qi en una expedición militar. El ejército se adentró en un terreno montañoso y se perdió, sin encontrar la salida. Guan Zhong, recordando la sabiduría de los animales, sugirió soltar a unos caballos viejos que habían viajado antes por la zona. Los caballos, guiados por su memoria y experiencia, encontraron el camino correcto y condujeron al ejército de regreso a salvo. La expresión se usa para destacar el valor de la experiencia. Significa que una persona con experiencia conoce bien su campo o trabajo; que la práctica y los años brindan conocimiento profundo; y que en situaciones difíciles, la sabiduría de los veteranos puede guiar a otros. Tiene una connotación positiva y respetuosa hacia la experiencia, aunque en algunos contextos modernos podría usarse con un toque de humor para referirse a alguien “viejo pero sabio”. Es similar a los refranes en español como “la práctica hace al maestro” o “más sabe el diablo por viejo que por diablo.” Actualmente se aplica generalmente para elogiar a personas mayores o experimentadas que, gracias a sus años de práctica, pueden resolver problemas o guiar a otros con habilidad. También puede usarse para sugerir que en ciertas situaciones es mejor confiar en quienes tienen experiencia en lugar de en novatos.
  • 青梅竹马 (qīng méi zhú mǎ) = “Ciruelas verdes y caballo de bambú”. Describe a un niño y una niña que crecieron juntos, jugando desde la infancia, y que con el tiempo su relación puede evolucionar hacia un amor puro, inocente y de larga data. Es la idea de un amor de la infancia que perdura, basado en años de complicidad, juegos y recuerdos compartidos. En China, este tipo de relación es vista con especial cariño, pues simboliza un amor que atraviesa el tiempo, libre de las complicaciones del mundo adulto, basado en la complicidad más auténtica. Es una de las expresiones más bellas para hablar del amor que nace en la inocencia de la niñez. Se emplea para referirse a parejas que se conocen desde niños y mantienen un vínculo especial. También puede describir una amistad profundamente arraigada desde la infancia. En narrativas modernas (novelas, series, películas) suele representar un amor idealizado, puro y nostálgico. No hay una expresión identical en español, pero se aproxima a “amor de la infancia” o “novios de la infancia”; “crecimos juntos” (con connotación romántica).
  • 龙马精神 (lóng mǎ jīng shén) = «El espíritu del dragón-caballo» o «la energía del dragón y el caballo». Es un elogio muy positivo que se utiliza para desearle a alguien, especialmente a personas de edad avanzada, que mantenga un espíritu lleno de vigor, vitalidad y salud dinámica. Se enfoca en el estado anímico y la energía interior, no solo en la salud física. El dragón (龙) representa la fuerza cósmica, la sabiduría, la nobleza y la buena fortuna. Es el símbolo supremo del emperador y del poder celestial. El Caballo (马) representa la velocidad, la eficiencia, la perseverancia y el éxito terrenal. El proverbio simboliza por tanto la unión de la fuerza celestial y la nobleza del dragón y la energía incansable y el vigor terrenal del caballo. El mensaje es: «Que tengas la majestuosidad y fortaleza del dragón, combinada con la energía y perseverancia del caballo». Es un deseo auspicioso y respetuoso que celebra la fuerza interior, la vitalidad dinámica y el espíritu indomable de una persona, inspirándose en los símbolos más poderosos de la mitología y cultura china. No existe un refrán exacto en español, pero el sentido se acerca a expresiones como «tener un espíritu joven y lleno de energía», «mantener una vitalidad arrolladora» o «tener una salud de hierro y un ánimo incansable.»
  • 驷马难追 (sì mǎ nán zhuī) = «Ni un carro tirado por cuatro caballos puede alcanzarlo». Se suele usar en combinación con la frase precedente 一言既出 (yī yán jì chū), «una vez que las palabras salen de la boca», formando el refrán completo: 一言既出,驷马难追» (yī yán jì chū, sì mǎ nán zhuī). Expresa que una palabra dicha no puede ser retractada: las palabras, una vez pronunciadas, son imposibles de recuperar, incluso con la fuerza o velocidad de cuatro caballos. Hace hincapié en la importancia de ser prudente al hablar, cumplir las promesas y ser consciente de que las palabras tienen un peso irreversible. En la antigua China, un «carro de cuatro caballos» (驷马) representaba el medio de transporte más veloz. Así, se creaba una imagen poderosa: ni siquiera lo más rápido puede recuperar las palabras ya dichas. Refleja valores confucianos de integridad, honestidad y responsabilidad en el habla.
  • 汗马功劳 (hàn mǎ gōng láo) = «Méritos del caballo sudado». Proviene de la antigua China, donde «caballo sudado» (汗马) se refería a los corceles de guerra que, tras las batallas, volvían agotados y cubiertos de sudor. Simbolizaba el esfuerzo extremo en el campo de batalla. «功劳» significa mérito o contribución. Juntos, describen logros excepcionales conseguidos con gran esfuerzo y sacrificio, especialmente en contextos militares o de gran dificultad. Hoy se aplica de manera más amplia para reconocer contribuciones sobresalientes o servicios distinguidos en cualquier ámbito (laboral, social, familiar, etc.). Refleja el valor chino de reconocer el esfuerzo arduo y la lealtad, no solo el resultado, y subraya el sudor, la perseverancia y el sacrificio detrás de los logros.
  • 马不停蹄 (mǎ bù tíng tí) = «El caballo no para sus cascos». Proviene de la antigua China, donde los caballos eran el medio de transporte más rápido. Imagina un mensajero cabalgando día y noche sin detenerse para entregar una orden urgente: la imagen transmite una acción continua, sin pausa ni interrupción. Se usa para describir actividad ininterrumpida (trabajar, viajar, estudiar, etc., sin descanso), avance rápido y constante hacia un objetivo, así como urgencia o ritmo acelerado en cualquier tarea. Puede ser positivo (dedicación, eficiencia) o negativo (agotamiento, ritmo insostenible), según el contexto. A menudo implica una secuencia de acciones concatenadas, no solo velocidad. Es un proverbio muy visual que refleja la cultura china de valorar la perseverancia y la diligencia constante.
  • 招兵买马 (zhāo bīng mǎi mǎ) = “Reclutar soldados y comprar caballos”. Originalmente se refería a prepararse para la guerra reclutando tropas y consiguiendo recursos (en la antigüedad, los caballos eran cruciales para la caballería y el transporte militar). Hoy en día se usa fuera del contexto militar para hacer referencia a la expansión de un equipo u organización (contratar personal, buscar talento), el refuerzo de recursos y capacidades para un proyecto grande o una empresa o la preparación estratégica para un desafío importante. Refleja la mentalidad china de planificación meticulosa y movilización de recursos antes de emprender algo importante. En resumen, se puede usar para describir de manera vívida el proceso activo de reunir personas y recursos para un objetivo importante, ya sea una empresa, un proyecto o cualquier esfuerzo colectivo.
  • 单枪匹马 (dān qiāng pǐ mǎ) = “Una sola lanza/arma y un solo caballo”. La imagen que evoca es la de un guerrero solitario montando un caballo y llevando solo su lanza, listo para entrar en batalla. Describe a alguien que actúa por su cuenta, sin ayuda de otros, enfrentando desafíos en solitario. Se usa para destacar independencia y valentía (positivo), así como falta de apoyo o colaboración (a veces con matiz de dificultad o riesgo). Puede ser admirativo, destacando la capacidad individual, la autonomía y el coraje. O puede ser crítico, sugiriendo que rechazar ayuda es arriesgado o poco práctico. En cuanto a su origen histórico, proviene de épocas de guerra en la antigua China, donde los guerreros que cabalgaban solos al frente del ejército (a veces como avanzadilla o en misiones peligrosas) simbolizaban coraje extremo, pero también vulnerabilidad. Es un elogio a la autonomía, pero también un recordatorio de que algunos desafíos requieren aliados. Se usa con frecuencia en discursos motivacionales, narrativas empresariales o al describir esfuerzos personales excepcionales.

  • 塞翁失马 (Sài wēng shī mǎ) = «El viejo de la frontera pierde su caballo, ¿cómo saber que no es buena suerte?«. Proviene de un relato antiguo que cuenta la historia de un anciano que vivía cerca de la frontera norte de China. Un día, su caballo se escapó. Los vecinos lo consolaron, pero él respondió: «¿Quién sabe si esto es malo o bueno?». Días después, el caballo volvió acompañado de un caballo salvaje excelente. Todos lo felicitaron, pero él dijo: «¿Quién sabe si esto es bueno o malo?». Su hijo, al intentar domesticar el nuevo caballo, se cayó y se rompió la pierna. De nuevo, el anciano mantuvo su actitud. Poco después, estalló la guerra y todos los jóvenes fueron reclutados… excepto su hijo, que por su lesión se salvó de morir en batalla. El proverbio ilustra el concepto taoísta de dualidad y transformación. La buena y mala fortuna están entrelazadas. Lo que parece una desgracia puede traer bendiciones (y viceversa). Nadie puede juzgar el resultado final de un evento de inmediato. Actualmente se emplea en situaciones donde algo aparentemente negativo ocurre, pero se sospecha que podría tener consecuencias positivas. O cuando se quiere consolar a alguien que ha sufrido un revés. Asimismo promueve una visión serena y a largo plazo de los acontecimientos. Refleja la sabiduría tradicional china que enfatiza la resiliencia (aceptar los altibajos de la vida), la perspectiva a largo plazo (no juzgar eventos aislados), y la humildad ante lo impredecible (el futuro siempre guarda sorpresas). En resumen, es una llamada a la calma y la paciencia, recordándonos que la vida es un flujo constante de transformaciones. Su enseñanza perdura porque captura una verdad universal sobre la naturaleza cíclica de la fortuna.