El ministro de Exteriores chino reivindica el papel de China para la estabilidad mundial: “El mundo no puede volver a regirse por la ley de la selva”

Durante su comparecencia, el jefe de la diplomacia china presentó a su país como “la fuerza más importante del mundo para la paz, la estabilidad y la justicia”, y aseguró que China “se sitúa con firmeza en el lado correcto de la historia” al rechazar los conflictos armados

El ministro de Asuntos Exteriores de la República Popular China, Wang Yi, volvió a marcar este domingo la postura de Beijing ante los conflictos internacionales, defendiendo el papel de China en la promoción de la diplomacia, el diálogo y el entendimiento como vías para resolver las actuales tensiones globales. “La fuerza no es sinónimo de derecho y el mundo no puede volver a regirse por la ley de la selva”, enfatizó durante su rueda de prensa en el marco de la Asamblea Popular Nacional, la reunión política más importante del calendario chino.

Durante su comparecencia, el jefe de la diplomacia china presentó a su país como “la fuerza más importante del mundo para la paz, la estabilidad y la justicia”, y aseguró que China “se sitúa con firmeza en el lado correcto de la historia” al rechazar los conflictos armados y defender el diálogo como principal herramienta para resolver los conflictos internacionales.

En su intervención anual ante los medios, Wang Yi, tan solo una semana después de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán, desencadenando un conflicto bélico en Oriente Próximo, reiteró el rechazo de China al uso de la fuerza para resolver problemas y pidió evitar “que el conflicto se desborde”. “La historia de Oriente Próximo ha demostrado repetidamente que el uso de la fuerza no resuelve los problemas y que la confrontación armada solo genera nuevos odios y nuevas crisis”, afirmó. “Esta guerra no debería haber ocurrido y no beneficia a nadie”, añadió.

Ante un conflicto que amenaza con extenderse por toda la región, el ministro volvió a pedir, como ha hecho en reiteradas ocasiones a lo largo de la última semana, un alto el fuego inmediato y recordó que las “guerras son instrumentos siniestros que no deben utilizarse sin causa justificada”. Como ya ha ocurrido con otras crisis internacionales en los últimos años, China instó a todas las partes implicadas a “volver a la mesa de negociaciones lo antes posible y resolver sus diferencias mediante un diálogo igualitario”.

Ante centenares de periodistas y corresponsales extranjeros, Wang Yi explicó la posición internacional de China en torno a cinco principios, comenzando por el respeto a la soberanía nacional, que definió como “la piedra angular del orden internacional”. A este principio se suman la moderación en el uso de la fuerza y la no injerencia en los asuntos internos de otros países.

Sin mencionarlo explícitamente, el ministro lanzó también un mensaje dirigido a Estados Unidos, que en los últimos meses ha impulsado también acciones en América Latina, entre ellas una operación para derrocar al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. “Los pueblos de Oriente Próximo son los verdaderos dueños de esta región”, afirmó antes de hacer un llamamiento a la responsabilidad de las grandes potencias para preservar el orden mundial. “No se deben orquestar revoluciones de colores ni promover cambios de régimen”, advirtió.

Las declaraciones llegan a pocas semanas de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viaje a Beijing para reunirse con el presidente chino, Xi Jinping.Ante esta próxima visita, Wang Yi subrayó la necesidad de establecer “una atmósfera positiva, controlar adecuadamente las disputas y eliminar perturbaciones innecesarias” entre ambos países. “No podemos cambiarnos mutuamente, pero sí podemos cambiar la forma en que nos relacionamos”, afirmó, al reconocer que las relaciones entre China y Estados Unidos “afectan a muchas partes y tienen un impacto global”. Por ello, aseguró que la actitud de China “siempre ha sido positiva y abierta”, aunque la clave es “que la parte estadounidense avance en la misma dirección”.

Relación con Europa

El ministro también reiteró su apuesta por la cooperación con la Unión Europea, a la que pidió preservar la colaboración frente a las políticas proteccionistas, tras describir al bloque como un “socio clave para lograr la modernización de China”.

“El proteccionismo es como encerrarse en una habitación oscura”, afirmó Wang Yi, donde puede parecer que se está protegido “del viento y la lluvia”, pero en realidad “impide la entrada de luz solar y aire fresco”. Además, consideró que la imposición de aranceles es “como echar leña al fuego mientras se pretende apagarlo”, por lo que reiteró la defensa china del multilateralismo.

El ministro destacó que en el último año las relaciones entre China y los países europeos han mejorado. “Los hechos demuestran que la estabilidad de las relaciones entre China y la UE se basa en intereses compartidos”, señaló, al explicar que más de dos millones de turistas europeos visitan China sin visado y que el comercio bilateral supera el billón de dólares. “La postura de China sobre el desarrollo de las relaciones con la UE es clara: siempre hemos creído que Europa es un polo inherente en un mundo multipolar y una fuerza importante para el mantenimiento del orden y la estabilidad internacionales”, resumió.

El jefe de la diplomacia china utilizó su tono más duro al ser preguntado por Japón, al que pidió reflexionar sobre su pasado militar y advirtió de “señales inquietantes” en la política de seguridad del país. “Si Taiwán es un asunto interno de China, ¿con qué derecho puede Japón invocar la autodefensa?”, se preguntó durante la comparecencia. “Esperamos que el pueblo japonés mantenga los ojos abiertos y no permita el resurgimiento del militarismo ni que se repitan las tragedias de la historia”, afirmó el ministro, al recordar que Taiwán ha sido parte de China desde la antigüedad.