El comercio exterior de China, pese a las fuertes tensiones geopolíticas, ha experimentado un fuerte crecimiento durante el primer semestre de 2026. En este periodo, aumentó un 16,9% y superó por primera vez los 25 billones de yuanes, según la Administración General de Aduanas. En concreto, el valor total de las importaciones y exportaciones de mercancías alcanzó los 25,47 billones de yuanes (3,75 billones de dólares) entre enero y junio, impulsado por las exportaciones de productos eléctricos, mecánicos y de alta tecnología relacionados con la inteligencia artificial.
En la primera mitad del año, las importaciones y exportaciones de hardware informático, como componentes electrónicos y piezas para ordenadores, ascendieron a 5,13 billones de yuanes, lo que representa un aumento del 56,6%. Además, productos inteligentes como las gafas con IA, los traductores basados en inteligencia artificial o los exoesqueletos mecánicos continúan evolucionando rápidamente, mientras aparecen nuevos productos.
Las exportaciones ascendieron a 14,73 billones de yuanes. Esto supone un incremento del 13,4% y refleja el crecimiento de las exportaciones del país asiático, que acumulan ya once trimestres consecutivos al alza. Por su parte, las importaciones alcanzaron los 10,74 billones de yuanes, un aumento del 22,1%.
Estos datos, alcanzados pese a las tensiones comerciales de los últimos meses derivadas del cierre del estrecho de Ormuz como consecuencia de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, reflejan, según China, su posicionamiento mundial en el comercio de bienes. Un crecimiento que se ha visto reflejado en las importaciones y exportaciones de todas las regiones del país. No obstante, pese a la evolución del comercio exterior, el subdirector general de la Administración General de Aduanas, Wang Jun ha avisado durante la presentación de los datos de que la estabilización del comercio exterior en la segunda mitad del año afrontará «numerosos riesgos y desafíos», ya que «las presiones inflacionarias globales no han disminuido, las barreras comerciales han aumentado y las cadenas globales de suministro y producción siguen estando sometidas a presión».
De esta forma, las exportaciones de productos mecánicos y eléctricos alcanzaron los 9,36 billones de yuanes, un 20,1% más que el año anterior, lo que representa el 63,5% del total de las exportaciones. Mientras tanto, las exportaciones de productos de alta tecnología crecieron un 39%, hasta los 3,26 billones de yuanes. Esto refleja la creciente demanda de componentes electrónicos y piezas para ordenadores necesarias para desarrollar sectores clave como la inteligencia artificial. En concreto, los robots biomiméticos integrados profundamente con tecnología de IA han sido exportados en más de 10.000 unidades y ya están presentes en más de 90 países y regiones de todo el mundo.
«La estable cadena de suministro de China se está convirtiendo en un eje clave que conecta a todas las partes del mundo para lograr una cooperación mutuamente beneficiosa. Seguiremos actuando de acuerdo con las capacidades de China para satisfacer las necesidades del mundo, aportando mayor certidumbre a la cooperación económica y comercial global y liberando nuevas energías dinámicas».
No obstante, según los datos publicados, y como ha explicado Wang Jun, el comportamiento del comercio exterior chino refleja que el país no solo es el primer exportador del mundo, sino también el segundo mayor importador. Y es que el crecimiento de las importaciones fue 8,7 puntos porcentuales superior al de las exportaciones, lo que impulsó un desarrollo más equilibrado del comercio exterior del país.


