2.000 empleos directos, 200 millones de euros de inversión y capacidad para producir hasta 120.000 vehículos eléctricos al año. Estas son las cifras que maneja SAIC para su primera fábrica en Europa, que se instalará en Ferrol con el respaldo del Gobierno central y de la Xunta de Galicia.
La futura planta se levantará en el Puerto Exterior de Ferrol y se complementará con un centro logístico en As Pontes de García Rodríguez. La previsión es que la producción comience a partir de 2028, convirtiendo a Galicia en el hub europeo de un grupo que vende más de dos millones de vehículos cada semestre.
Pero más allá de la dimensión de SAIC y de las cifras de producción, el proyecto está ligado al futuro desarrollo del territorio. La creación de más de 2.000 puestos de trabajo directos abre una nueva perspectiva para Ferrol y su comarca y suma una gran inversión industrial a una zona estrechamente vinculada durante décadas a la construcción naval y a la industria.
Ese impacto explica que la llegada de SAIC cuente con el respaldo y la coordinación del Gobierno Central y de la Xunta de Galicia, que ha declarado el proyecto de «interés industrial estratégico». Ambos ejecutivos apoyan una inversión que consideran relevante para el futuro económico de Galicia.
De hecho, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, así lo reafirmó este miércoles: «agradezco la coordinación que en este tema, desde el principio, estamos teniendo. Creo que es como se deben hacer las cosas entre Xunta y Gobierno para hacer posible una inversión importantísima para Ferrol y Galicia», afirmó.
Esta nueva operación refleja además el papel que la inversión china puede jugar en la reindustrialización de España. Frente a una relación comercial basada en la importación y exportación de productos, proyectos como el de SAIC, o la construcción de la planta de baterías más grande de España en Zaragoza gracias a la joint venture entre la china CATL y el grupo automovilístico Stellantis, apuntan hacia una nueva etapa caracterizada por la implantación industrial, la producción local y la generación de empleo.
Puerta de entrada industrial a Europa
Es el camino que ha decidido tomar en esta ocasión también SAIC. Pretende hacer de Ferrol su puerta de entrada industrial al mercado europeo dentro de su nueva estrategia de internacionalización, resumida bajo el lema «En Europa, para Europa». El objetivo es avanzar desde un modelo basado en exportar automóviles fabricados en China hacia otro en el que parte de esos vehículos se produzcan directamente en Europa.
La elección de Ferrol para su primera fábrica europea supone, por tanto, un paso decisivo en la internacionalización del grupo.
La dimensión de la compañía ayuda a entender el alcance de la operación. SAIC Motor, que durante décadas fabricó vehículos junto a Volkswagen y General Motors en China, es actualmente el mayor fabricante automovilístico del país asiático por volumen de ventas y el séptimo del mundo.
En el primer semestre de 2026 vendió 2.045.000 vehículos en todo el mundo. Durante los siete primeros meses del año, sus ventas acumuladas alcanzaron las 2.383.981 unidades, impulsadas por un crecimiento del 52,1% en las exportaciones. En el segmento de vehículos de nueva energía comercializó 972.509 unidades, un 27,4% más que en el mismo periodo de 2025.
SAIC acaba además de superar los 100 millones de vehículos vendidos a lo largo de su historia. Su marca estrella en Europa, MG, ya ha entregado más de un millón de unidades en los mercados europeos.
El proyecto de Ferrol ha estado acompañado en los últimos días por algunas voces que han planteado dudas sobre su ubicación, debido a la proximidad de la futura fábrica a la base naval y a los astilleros de Navantia. Unas objeciones que, sin embargo, no han alterado el respaldo de las administraciones implicadas ni el desarrollo de un proyecto considerado estratégico.
Desde China también se ha defendido la continuidad de la cooperación económica. Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino manifestó esta semana que China espera que España proporcione «un entorno empresarial justo, equitativo y no discriminatorio para las empresas chinas».
La llegada de SAIC a Ferrol trasciende así la construcción de una nueva fábrica de automóviles. Representa una inversión de 200 millones de euros y miles de puestos de trabajo, pero también la posibilidad de convertir la inversión china en una herramienta para recuperar capacidad industrial y generar nuevas oportunidades.


