Xi Jinping y Pedro Sánchez han dado este martes un nuevo espaldarazo a las relaciones diplomáticas entre China y España que, pese a la compleja y volátil situación internacional, han mantenido “un desarrollo constante, forjando una relación estratégicamente sólida”. El presidente chino ha recibido al jefe del Ejecutivo en el Gran Salón del Pueblo en Beijing, donde han mantenido una reunión, la cuarta en cuatro años, en la que han apostado por seguir estrechando las cooperaciones entre ambos países y se han comprometido a defender de manera conjunta el derecho internacional para evitar retroceder “hacia la ley de la selva”.
«Es un placer volver a reunirme con usted, señor presidente Sánchez. Esta es su cuarta visita a China en cuatro años. Cuando usted vino a China por primera vez en 2023, le dije que debíamos construir una relación chino-española dotada de firmeza estratégica. Lo hemos logrado: en estos años, a pesar de los constantes cambios y turbulencias en la escena internacional, las relaciones entre China y España han avanzado de manera sostenida aportando así estabilidad a las relaciones entre China y Europa. Los hechos han demostrado que profundizar la cooperación entre China y España responde a los intereses de los pueblos de ambos países y va en consonancia con las tendencias del desarrollo de nuestra época», ha asegurado Xi Jinping al recibir a Sánchez, quien ha ido acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares. Además, Xi Jinping ha pedido trasladar a los Reyes un afectuoso saludo tras recordar la visita de Estado que Felipe VI y doña Letizia protagonizaron a Chengdu y Beijing en noviembre.
Dados los últimos acontecimientos en Oriente Medio, el encuentro ha servido para reflejar el acercamiento de España y China en cuanto a la actual situación internacional. “China y España son países con principios y moral intachables, y deben fortalecer la comunicación, consolidar la confianza mutua y cooperar estrechamente para oponerse al retroceso mundial hacia la ley de la selva”, ha espetado Xi Jinping en un encuentro en el que Sánchez ha apostado por buscar “juntos” soluciones “a las tensiones comerciales y a las complejidades geopolíticas” actuales. En este sentido, ha presentado a España como un país que estará a la altura del “desafío histórico” que se plantea y que va a trabajar por el entendimiento entre naciones.
Una postura por la que Xi Jinping cree que España “está en el lado correcto de la historia” al defender el multilateralismo en un mundo “plagado de caos y que enfrenta una lucha entre la justicia y el poder”. Por ello, ve fundamental promover “un mundo multipolar equitativo y ordenado, una globalización económica inclusiva y la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad”.
Xi Jinping ha recordado que China aprobó a principios de marzo el XV Plan Quinquenal, con el que tienen la determinación de impulsar firmemente la modernización al estilo chino y la visión de compartir las oportunidades de desarrollo con el mundo, inyectando confianza e impulso al crecimiento económico mundial. Ante esta planificación china, Xi Jinping considera que ambos países deben aprovechar las oportunidades e impulsar de manera conjunta “el desarrollo innovador, fortalecer la cooperación en materia de comercio, energías renovables y economía inteligencie, fomentar los intercambios culturales, educativos, de investigación científica y deportivos”.
Para ello, ambos gobiernos firmarán acuerdos estratégicos que impulsen las cooperaciones en materia económica, educativa, científica y energética. En concreto, como explicó Sánchez tras su encuentro con Xi Jinping, firmarán diez acuerdos en materia económica. Cinco de ellos servirán para ampliar el acceso de los productos españoles agroalimentarios al mercado chino, cuatro ayudarán a impulsar las exportaciones españoles y uno protegerá las denominaciones de origen.
Sánchez no solo ha presentado ante Xi Jinping las oportunidades de continuar estrechando los lazos entre ambos países, sino que también ha expuesto la necesidad de que Europa y China mantengan una mayor relación. Para Sánchez, Europa y China se entienden, repercutirá en beneficio “de la paz, la estabilidad y la prosperidad en el mundo”.


