La universidad china en primera persona

Durante la mesa redonda se abordaron los programas formativos y cuáles son las oportunidades que el país asiático ofrece en la actualidad a alumnos, profesionales y docentes extranjeros

Cuál es el día a día de una universidad china y cómo funciona el sistema universitario del país fue el tema central de la mesa redonda ‘La universidad china en primera persona’, organizada por la Fundación Cátedra China. Luisa Quintana y Julio Marín, miembros del Claustro Junior de la Fundación, junto a María Cobo, amiga de la institución, compartieron sus experiencias estudiando o, en el caso de Cobo, trabajando en diversos centros universitarios de China. A raíz de sus intervenciones, se abordó de manera integral cómo se desarrollan los programas formativos y cuáles son las oportunidades que el país asiático ofrece en la actualidad a alumnos, profesionales y docentes extranjeros.

Luisa Quintana relató su experiencia académica en la Beijing Language and Culture University, donde se graduó tras cinco años de formación impartida de manera íntegra en mandarín, motivada por un interés hacia China que despertó cuando tenía apenas 15 años. Durante su intervención, detalló cómo el haber estudiado en la capital le abrió las puertas de manera “extraordinaria” al mercado laboral y señaló algunas de las diferencias que observó respecto al sistema educativo español. “Allí se valora especialmente la educación”, destacó Quintana, quien también subrayó la amabilidad de la población local, incluso cuando no se domina el idioma.

Por su parte, Julio Marín, conectado en directo desde China, relató su experiencia en la Universidad de Zhejiang, donde llegó en 2023 con una beca del Gobierno chino impulsado por su profundo interés por el país. Aseguró que desde el primer día notó la cálida acogida en el campus y destacó la inmersión que se vive en las aulas, donde la mayoría del profesorado es de origen chino. En un contexto en el que el país está renovando sus carreras universitarias para adaptarse a las nuevas tecnologías, Marín señaló cómo su campus se encuentra en obras para mantener una renovación constante de sus infraestructuras. Además, al residir en Hangzhou, uno de los principales polos de innovación tecnológica de China, destacó la creciente relación entre la universidad y el tejido empresarial, el cual ofrece orientación y oportunidades laborales o de prácticas para los estudiantes y  recién graduados.

La mesa redonda contó también con la participación de María Cobo, amiga de la Fundación y la primera persona española en formar parte de la Universidad de Medicina de Ningxia. Destinada en la región autónoma hui, la provincia más pequeña de China, Cobo decidió lanzarse a la aventura en solitario, buscando trabajo por su cuenta a través de internet. Aunque llegó a China sin conocer a nadie, aseguró que ha sido la mejor experiencia que ha vivido en el extranjero. Durante su exposición, Cobo puso de relieve las facilidades que las instituciones chinas ofrecen a los profesionales extranjeros, como la no exigencia de contar con un doctorado. Asimismo, destacó la gran flexibilidad de la que disponen los docentes a la hora de elegir los temas para impartir sus clases y la participación en una gran variedad de seminarios y cursos impulsados por la propia universidad para estudiantes y docentes.

El encuentro concluyó con un turno de preguntas por parte de los asistentes. Un espacio en el que los ponentes respondieron cuestiones relacionadas con las facilidades, trámites o necesidades que hacen falta para irse a estudiar a China y en el que quedó claro que si bien es positivo saber un poco de chino, no es requisito indispensable para estudiar o trabajar allí. Además, la mesa redonda sirvió para poner de relieve el funcionamiento de una universidad china en la actualidad, donde existen amplias facilidades para los estudiantes extranjeros en un momento en el que los campus están realizando una transformación profunda para adaptarse a las nuevas necesidades.