Ignacio Herrero destaca en un foro organizado por El Norte de Castilla y la Fundación Cátedra China el potencial de Castilla y León para la inversión renovable

El encuentro fue inaugurado por el ministro de la Embajada de la República Popular China en España, Qu Xun, quien puso en valor el estado actual de las relaciones entre España y China para llamar a seguir creando lazos y contactos que permitan un beneficio mutuo

El CEO de China Three Gorges Europe, Ignacio Herrero, analizó el estado actual del sector energético y apostó por Castilla y León como punto clave para las inversiones futuras de su compañía durante el foro ‘Construyendo el futuro energético y sostenible: diálogo entre China y Castilla y León’, organizado por El Norte de Castilla, la Fundación Cátedra China y China Three Gorges Europe. En concreto, señaló que Castilla y León es la comunidad con mayor capacidad instalada en renovables de España y con mayor potencial de crecimiento. “Somos un inversor industrial, buscamos arraigo en las comunidades y gestionar los activos a largo plazo”, aseguró Herrero tras destacar que CTGE cuenta con 19 proyectos activos en la región, con una potencia de 446 megavatios.

El encuentro fue inaugurado por el ministro de la Embajada de la República Popular China en España, Qu Xun, quien puso en valor el estado actual de las relaciones entre España y China para llamar a seguir creando lazos y contactos que permitan un beneficio mutuo. Por ello, aseguró que Castilla y León es una de las tierras con las que China quiere seguir estrechando sus relaciones.

“Es una tierra con gran potencial agrícola, industrial y con margen de crecimiento en nuevas modalidades de industria”, aseguró Qu Xun, quien llamó a mirar hacia los sectores del futuro como la energía, la industria y las nuevas modalidades de desarrollo. «La presencia de tantas empresas chinas en Castilla y León es un vivo reflejo de nuestra firme voluntad de intercambiar con nuestros homólogos para encontrar nuevas oportunidades de cooperación e inversión», continuó el ministro. Por su lado, el director general del Norte de Castilla, Goyo Ezama defendió el papel estratégico de Castilla y León en cuanto a transición energética y apostó por seguir construyendo lugares de conexión entre territorios y culturas.

Herrero, durante su ponencia, explicó que CTGE apuesta tanto por el crecimiento orgánico como por la colaboración con socios locales, por lo que respondió si dudar a que en Castilla y León seguirán buscando proyectos y socios para seguir creciendo. Por ello, insistió que en la actualidad se necesita una visión a largo plazo y de colaboración internacional. “No se trata de competir con China, sino de colaborar”. Y es que para Herrero, el momento actual es “crítico” no solo por la situación internacional sino por el cambio tecnológico profundo que se está produciendo en la sociedad, donde el sector energético juega un papel fundamental. Por ello, como el CEO de la filial europea de China Three Gorges Corporation, el mayor desarrollador mundial de energía hidroeléctrica aseguró que si bien la energía solar es hoy la tecnología más competitiva en términos de coste”, su desarrollo plantea nuevos retos.

“Ya no se trata solo de instalar paneles solares, sino de dotar al sistema de flexibilidad”, aseguró en una ponencia en la que afirmó que España tiene “una oportunidad única de producir energía a precios más competitivos que cualquier otro país europeo”. No obstante, señaló que este potencial está limitado por un “déficit claro de inversión en infraestructuras eléctricas”.

Para Herrero, las redes son uno de los activos clave del futuro del sector, aunque advirtió que en España el problema no es la capacidad de generación sino la falta de infraestructura para distribuir la energía. “Tenemos un problema de capacidad en las redes y de flexibilidad del sistema”. Ante estos retos, apuntó a las baterías como la solución más inmediata, aunque aun están en fase de maduración.

Ante esta situación, destacó la necesidad de abordar la transición energética de manera más equilibrada, sin demonizar las tecnologías existentes y augurando una extensión de la vida útil de las centrales nucleares actuales, aunque viendo difícil que se construyan nuevas.