China ha dado un paso decisivo este domingo en su programa lunar al enviar a un astronauta al espacio, a la estación especial Tiangong, por un periodo de un año. Aunque se desconoce el nombre, uno de los tres astronautas que viajan en la misión Shenzhou-23, lanzada este domingo desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, permanecerá en el espacio durante 12 meses, una de las misiones espaciales más largas de la historia.
Esta nueva misión espacial llega en un momento clave para la carrera espacial, puesto que China tiene previsto llevar a humanos a la Luna en 2030. Y este paso se considera clave, puesto que la estancia más larga de una tripulación en el espacio es de 204 días. Por ello, esta misión pone de manifiesto que no solo consiste en llegar al espacio sino en aprender a vivir allí.
Según ha anunciado la Agencia Espacial Tripulada de China, la persona designada se elegirá en función de la evolución de la misión. Este será el primer experimento anual del programa espacial tripulado chino, que trata de recopilar datos sobre vuelos prolongados y ampliar la experiencia operativa de China en estancias espaciales de larga duración.
Por el momento, en la nave, que ya se ha acoplado con éxito a la estación espacial tras un vuelo de más de tres horas, hay tres astronautas: Zhu Yangzhu, Zhang Zhiyuan y Lai Ka-ying. Esta última se ha convertido en la primera astronauta procedente de Hong Kong en participar en una misión espacial tripulada china. Permanecerán unos días con la tripulación de Shenzhou 21, que tiene previsto regresar a Tierra en unas semanas tras los seis meses de misión.
Durante la estancia en órbita, la tripulación de la nueva misión realizará más de cien proyectos científicos y tecnológicos relacionados con ciencias de la vida en el espacio, materiales, medicina espacial, física de fluidos en microgravedad y nuevas tecnologías. Durante este periodo de tiempo, embriones de pez cebra y de ratón crecerán en condiciones de microgravedad para estudiar como se desarrolla la vida fuera de la Tierra, analizando como los seres vivos se adaptan al entorno espacial.
Unos experimentos que son cruciales para cumplir su objetivo de llegar a la Luna en 2030, puesto que el objetivo de estas estancias prolongadas es estudiar el impacto real que este entorno tiene sobre el cuerpo humano para poder asegurar la supervivencia en futuras misiones.


