El Seminario China-Europa sobre Derechos Humanos destaca la cooperación entre China y Europa ante los conflictos globales

Las instituciones firmantes llaman a buscar puntos en común y a consolidar la base de valores compartidos para la cooperación en materia de derechos humanos

El documento final del Seminario China-Europa sobre Derechos Humanos, titulado ‘The Future of Human Rights Under an Evolving International Order’ hace un llamamiento a construir un consenso intercultural y a defender el sistema multilateral centrado en las Naciones Unidas ante las crecientes divisiones globales provocadas por los conflictos geopolíticos, el unilateralismo y el aumento de las desigualdades. El texto ha sido firmado por instituciones académicas de derechos humanos y entidades de China, Francia, República Checa, Grecia, Italia, Suiza y España, entre las que figura la Fundación Cátedra China.

Tras el Seminario, celebrado en París y en el que participó el vicepresidente de la Fundación Cátedra China, Ramón Mª Calduch, y la asesora experta, Elena Chen, las instituciones participantes firmaron una declaración final en el que se denuncia que en la actualidad existen más de 60 conflictos armados activos, 117 millones de personas han sido desplazadas por la fuerza y más de 300 millones de trabajadores viven en la pobreza extrema.

Ante estos retos, las organizaciones coincidieron en que, a pesar de las diferencias históricas y sistémicas entre Europa y China, ambas civilizaciones sí que comparten valores fundamentales que permiten el diálogo para afrontar los retos actuales. Por ello, propusieron una hoja de ruta entre China y Europa basada en la cooperación.  

En concreto, para los participantes hay cuatro áreas que amenazan los derechos fundamentales a nivel global: déficit de desarrollo sostenible, amenazas a la seguridad internacional; riesgos de la transformación digital, abundando en la brecha digital y la amenaza a la privacidad, así como el auge de las prácticas hegemónicas, que afectan negativamente el acceso de los civiles a servicios básicos, distorsionando la cooperación internacional.

El documento hace referencia a las cuatro Iniciativas de Gobernanza Global presentadas por el presidente de China, Xi Jinping, en las que aboga por salvaguardar los derechos humanos a través de la seguridad, desarrollarlos a través del desarrollo y promoverlos a través de la cooperación, inyectando así estabilidad y certeza al mundo. “La promoción y protección de los derechos humanos es una causa común de toda la humanidad”, asegura el escrito, en el que se defiende que China y Europa tienen “más razones para mejorar la gobernanza global de los derechos humanos a través de acciones pragmáticas y promover el sano desarrollo de la causa internacional de los derechos humanos”.

Para ello, las instituciones firmantes llaman a buscar puntos en común y a consolidar la base de valores compartidos para la cooperación en materia de derechos humanos. “Buscar puntos en común y dejar de lado las diferencias constituye el principio fundamental que guía a China y Europa en el manejo de las diferencias bilaterales y en el avance de la cooperación en derechos humanos”, explican.

En segundo lugar, se debe profundizar en la cooperación pragmática y abordar los desafíos prácticos en el desarrollo de los derechos humanos. Para los firmantes, China y Europa deben partir de un sentido de responsabilidad compartida, centrarse en áreas clave y promover la transformación real de la cooperación en derechos humanos, alcanzado logros que beneficien a los pueblos de todos los países.

Asimismo, llaman a fortalecer el desarrollo institucional y expandir los canales y mecanismos para los intercambios y la cooperación en materia de derechos humanos, ampliando aún más las plataformas para los intercambios entre pueblos y la cooperación entre grupos de expertos. Por otro lado, defienden salvaguardar el sistema multilateral y dar forma conjuntamente a un nuevo panorama para la gobernanza global de los derechos humanos. “China y Europa deben desempeñar un papel de liderazgo en la defensa firme del multilateralismo y salvaguardar conjuntamente el sistema multilateral de gobernanza de los derechos humanos centrado en las Naciones Unidas”.

“Mientras China y Europa se adhieran al principio de buscar puntos en común dejando de lado las diferencias y participen en un diálogo en pie de igualdad, amplíen las áreas de intercambio y cooperación en derechos humanos y salvaguarden conjuntamente el sistema multilateral de gobernanza de los derechos humanos, sin duda podremos resolver nuestras diferencias, combinar nuestras fortalezas y avanzar continuamente en la causa de los derechos humanos, haciendo mayores contribuciones a la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad”, asegura el documento final del congreso.