Fuentidueña de Tajo y Shanghái comparten, salvando las distancias y la diferencia de tamaño, una misma historia. Aunque hasta hace poco era un detalle desconocido para los vecinos de esta pequeña localidad madrileña de tan solo unos 2.500 habitantes, desde esta semana ambos municipios estarán un poco más cerca tras la inauguración del Paseo Abelardo Lafuente. Se trata de un puente cultural único que reconoce el trabajo del arquitecto español más importante de Asia, autor de edificios emblemáticos alzados durante la época dorada de Shanghai y que hoy continúan en pie en el centro de la ciudad.
Este descubrimiento cambiará, sin duda, la manera en la que el municipio mira su propia historia. Así lo cree el alcalde de Fuentidueña de Tajo, José Antonio Domínguez Chacón, que ve en la Fundación Cátedra China el hilo conductor entre el Ayuntamiento y el arquitecto Álvaro Leonardo Pérez, quien dedicó su tesis doctoral, una investigación de más de diez años, a la vida y obra de Abelardo. De no haber sido por la institución, Fuentidueña de Tajo seguiría sin conocer el legado de su ilustre vecino.
Pero tras tener conocimiento de lo que uno de sus vecinos llegó a ser, Domínguez tomó cartas en el asunto. Bajó al Registro Civil del municipio para buscar la partida de nacimiento. Allí confirmaron no solo las raíces de su vecino, sino también su origen. Lafuente nació en el hospicio municipal un 30 de abril de 1871. Una historia con “un enorme significado como ejemplo de entendimiento, creatividad y cooperación entre China y España”. Un detalle que, además, traza un paralelismo histórico con la gran escritora Elena Soriano, otra figura clave nacida en Fuentidueña que tuvo que partir para alcanzar el éxito y que hoy da nombre a la avenida principal.
Para el municipio, el impacto de la Fundación Cátedra China ha ido mucho más allá del hallazgo histórico. Tal y como reconoce el propio alcalde a Mundo Global, su viaje a China en 2024 de la mano de la Fundación le «cambió la vida» y su concepción del país asiático. Domínguez descubrió una sociedad pionera. “La colaboración de la Fundación Catedra China a mí particularmente me ha abierto la mirada para profundizar en el conocimiento del país amigo y pacifico como es China, creo que en estos tiempos que corren de guerras, contar con países que quieren la PAZ y el desarrollo es importantísimo en este mundo global”
Bajo esta nueva perspectiva, para el alcalde reivindicar la figura de Abelardo Lafuente trasciende el ámbito local para convertirse en una lección de apertura. «No nos cerremos fronteras, hay que abrir la mente a los cinco continentes», reflexiona Domínguez, quien aspira a que este acto despierte el interés de la comarca del Sureste y de toda la Comunidad de Madrid por viajar a Shanghai y contemplar la monumental obra de Abelardo Lafuente.
Por ello, tampoco es baladí que el Paseo se sitúe junto a la entrada de un colegio. De esta forma, los más jóvenes del municipio podrán tanto conocer la historia de un vecino ilustre que logró triunfar en Shanghai, a modo de ejemplo para que vean que quien quiere puede, incluso desde un pequeño municipio.
Pero es también fundamental porque es una forma de dar a conocer que China está más cerca de lo que en ocasiones se piensa. Este nuevo paseo “simboliza el espíritu emprendedor de Abelardo Lafuente y sobre todo la unión entre la cultura española y china”, reconoce Domínguez al considerar esencial que no se pierda la senda “de los que nos precedieron y continuar con la unión y la amistad entre España y China”.
Por ello, recuperar y reivindicar la figura de Abelardo Lafuente no es solo un homenaje sino una muestra de entendimiento, acercamiento y reconocimiento que manda un mensaje claro: “Pone en valor la unión de amistad entre dos países, el acercamiento cultural y mostrar el legado que representa la figura de Abelardo para seguir reforzando los lazos de unión”. Ante ello, para el municipio supone un motivo de orgullo descubrir que uno de sus vecinos dejó una huella tan significativa en el Shanghai de principios del siglo XX.
Con este homenaje, por tanto, no solo se busca dar a conocer la vida de Abelardo, sino demostrar, con un ejemplo claro, la unión que existe entre ambos países y el camino que se debe recorrer a partir de ahora. “China y España tiene culturas milenarias muy similares y que debemos tener muchos más puentes de unión, no solo comerciales y económicas, sino culturales, sociales y educativas.


