El comunista Xi Jinping

A lo largo de sus 52 años como miembro del Partido, Xi Jinping ha honrado las aspiraciones y el compromiso de "hacer prosperar al pueblo"

En enero de 1974, Xi Jinping se incorporó a las filas del Partido Comunista de China (PCCh) en Liangjiahe, provincia de Shaanxi. Nacido y criado en una familia revolucionaria, compartió durante años la vida cotidiana de la población local en esta aldea de la meseta de Loess. Aquella experiencia fortaleció gradualmente su convicción en los ideales comunistas.

Desde su etapa como secretario de la célula del Partido en una brigada de producción hasta su actual responsabilidad como máximo dirigente del Partido y del Estado, Xi Jinping ha mantenido siempre presente el juramento que prestó al ingresar en el PCCh, reafirmando constantemente el compromiso político y los valores propios de un comunista.

En la nueva era, el Comité Central del PCCh, con Xi Jinping como núcleo, ha impulsado de manera sostenida la gobernanza rigurosa e integral del Partido y el fortalecimiento de su disciplina, guiado por la convicción de que «para forjar el hierro, uno mismo debe ser fuerte». Asimismo, ha promovido una lucha contra la corrupción sin precedentes, con el objetivo de responder a la confianza depositada por los más de 1.400 millones de ciudadanos chinos. Al mismo tiempo, ha orientado a todo el Partido a consolidar sus ideales y convicciones mediante campañas de educación temática de profundo alcance.

El Partido Comunista de China representa permanentemente los intereses fundamentales de la inmensa mayoría del pueblo chino y mantiene con él una relación inseparable, compartiendo un mismo destino, así como los momentos de prosperidad y adversidad.

A lo largo de sus 52 años de militancia en el Partido, Xi Jinping ha permanecido fiel a su aspiración original y a su compromiso de servir al pueblo y promover su prosperidad.