Los océanos cubren cerca del 70,8 % de la superficie del planeta, pero la humanidad apenas ha explorado menos del 5 % de este vasto territorio. Ante la creciente demanda de alimentos y la presión sobre los recursos pesqueros tradicionales, en China se están adoptando nuevas iniciativas tecnológicas están para cambiar la relación entre el ser humano y el mar.
El proyecto presentado introduce el concepto de ganadería marina 3.0, un sistema que combina producción pesquera y restauración ecológica. El modelo integra diferentes espacios, desde zonas de cultivo en aguas profundas hasta áreas costeras e intermareales, junto con arrecifes artificiales, praderas marinas y manglares diseñados para favorecer la biodiversidad y recuperar ecosistemas degradados.
La propuesta también incorpora herramientas de alta tecnología como drones, embarcaciones no tripuladas y plataformas de monitoreo automatizadas. Estos dispositivos permiten vigilar el entorno marino en tiempo real, optimizar la producción y reducir el impacto ambiental, transformando la pesca tradicional en una actividad de gestión sostenible.
Este enfoque podría representar el futuro de la explotación marina, al pasar de la extracción de recursos a su cultivo controlado. El objetivo es garantizar la seguridad alimentaria mundial sin comprometer la salud de los ecosistemas oceánicos, marcando un nuevo modelo de convivencia entre tecnología y naturaleza.


