Diez años no solo representan un hito cronológico, sino también la consolidación de una de las arterias comerciales más dinámicas del siglo XXI. Desde que el primer tren de carga partiera de la ciudad de Changsha, esta red de transporte ferroviario ha completado con éxito más de 4,080 trayectos, cruzando de punta a punta el vasto continente euroasiático.
Lo que comenzó como una alternativa logística hoy es un pilar fundamental del comercio transcontinental. La ruta iniciada en Changsha se extiende actualmente a través de una red que entrelaza a más de 30 países y regiones, conectando de manera directa a 100 ciudades. A lo largo de esta década, los convoyes no solo han transportado mercancías y productos manufacturados, sino que han servido como un catalizador para la cooperación económica mutua entre China y el resto del mundo.


