La Fundación Cátedra China dio este miércoles un nuevo paso en su propuesta de que España pase a formar parte como país asociado de los BRICS al presentar el ‘Informe sobre los BRICS’, un cuaderno de trabajo que aborda la realidad de esta plataforma de cooperación internacional y los beneficios que tendría para España alinearse y participar en los BRICS. El informe sitúa a los BRICS como una manifestación del cambio de paradigma que se está produciendo en favor de un mundo más multilateral y de una gobernanza diferente a la que existe en este momento, en el que el sistema surgido tras la II Guerra Mundial muestra signos de agotamiento.
El cuaderno de trabajo ha sido elaborado por el asesor del Patronato de la Fundación Cátedra China y jurista especialista en Derecho Internacional Humanitario, Manuel Fernández; el vicedecano de Cooperación de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas y director de la Cátedra de Sostenibilidad de la Universidad Carlos III, Daniel Oliva, y por el asesor experto de la Fundación Cátedra China y profesor de Derecho Mercantil de la UNED, Pablo Sanz. Fue presentado en una mesa redonda moderada por la presidenta ejecutiva de la Fundación Cátedra China, Marta Montoro en la que se debatió sobre la oportunidad que supondría para España alinearse con mayor intensidad a los BRICS.
Tal y como explicaron durante sus intervenciones, las instituciones creadas en 1945, como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, no han evolucionado al mismo ritmo que la economía y la demografía global, por lo que se ha producido un desajuste creciente entre el poder real y la representación institucional de determinados países. Desde esta perspectiva, los BRICS se interpretan como una respuesta de países emergentes que buscan mayor participación, voz e influencia en la gobernanza global.
Los países fundadores de los BRICS son China, Brasil, India y Rusia, aunque en la actualidad ya son once miembros. Como explicaron los ponentes, los BRICS ya constituyen un actor estructural del sistema internacional, al representar en torno al 36% del PIB mundial y a más del 40% de la población global. Además, están adquiriendo un peso creciendo en sectores estratégicos como la energía. Si se consolida la entrada de Arabia Saudí, los BRICS controlarían el 42% del suministro mundial de crudo.
El sistema financiero internacional
Pero pese a esta relevancia cada vez mayor, los BRICS no se constituyen como una organización internacional, sino como un foro intergubernamental de cooperación flexible situado entre el soft law y el hard law que funcionan mediante declaraciones conjuntas, consensos políticos, memorandos de entendimiento y acuerdos sectoriales.
No obstante, como quedó de relieve, esto no significa que no tengan relevancia institucional, pues cuentan con instrumentos como el Nuevo Banco de Desarrollo o el Acuerdo de Reservas Contingentes.
Uno de los ejes principales de la mesa redonda fue el proceso de transformación del sistema financiero internacional impulsado por los BRICS. Ante el uso del dólar como arma, los países BRICS han impulsado el uso de monedas locales y la llamada desdolarización para tener mayor autonomía financiera.
Su gran herramienta es el NDB, (por sus siglas en inglés). Su sede está en Shanghai y consiste en un modelo de financiación de infraestructuras, donde todos los miembros tienen el mismo peso y nadie puede vetar las decisiones del resto, actuando como un banco de desarrollo multilateral. De hecho, una de las características principales es que está abierto a países no miembros de los BRICS y puede convertirse en una vía de cooperación indirecta para países como España.
Otro instrumento financiero clave es el acuerdo de Reservas Contingentes, que provee un mecanismo de apoyo mutuo frente a situaciones de debilidad externa. Con ello, como apuntaron en la mesa redonda, los BRICS no plantean sustituir el sistema actual, sino crear alternativas a esta realidad.
Durante el debate, los ponentes destacaron que los BRICS son defensores del multilateralismo, la Carta de Naciones Unidas, la promoción de un orden internacional más equitativo y mayor representación del Sur Global.
Es por lo que la Fundación Catedra China considera que España podría encontrar en los BRICS un ámbito de cooperación potencial, teniendo en cuenta que pertenece a la Unión Europea y, además, es la puerta de entrada a Iberoamérica. Todo ello sin olvidar el espacio de la Iberofonía. Tal y como se explicó y se recoge en el informe, España puede ser el “puente” entre los BRICS+ y dos espacios críticos, generando valor para todas las partes implicadas.
La mesa redonda y el correspondiente cuaderno de trabajo refleja el papel de la Fundación Cátedra China como única institución española que defiende de manera clara la necesidad de que España participe en las iniciativas multilaterales impulsadas por China, como la Iniciativa de la Franja y la Ruta y la incorporación de España como país asociado a los BRICS+.


