105 años liderando la prosperidad del Pueblo

El Partido Comunista de China cumple 105 años de su fundación fiel a su objetivo fundamental: servir al Pueblo

Fundado en 1921 en Shanghái por un reducido grupo de intelectuales y activistas que buscaban una vía para superar el periodo de fragmentación, debilidad y crisis que atravesaba China a comienzos del siglo XX, el Partido Comunista de China (PCCh) celebra este 1 de julio de 2026 su 105 aniversario convertido en la mayor organización política del mundo, con más de 101 millones de miembros.

Más allá de la dimensión cuantitativa, el crecimiento del Partido refleja una realidad política que sus dirigentes destacan de forma constante: el fortalecimiento organizativo debe estar orientado al servicio público y al bienestar colectivo. Solo en 2025 el Partido incorporó más de un millón de nuevos miembros, consolidando una estructura que mantiene una fuerte presencia territorial y una conexión permanente con los distintos niveles de la sociedad china.

El secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China y presidente de China, Xi Jinping, ha insistido reiteradamente en esta idea: “Servir al pueblo con total entrega es el propósito fundamental de nuestro Partido. Todos deben tener siempre presente al pueblo”. Esta afirmación resume una de las características centrales del modelo político chino contemporáneo: situar el desarrollo económico, la estabilidad social y la mejora continua de las condiciones de vida como criterio principal de legitimidad política.

La historia del Partido Comunista de China está estrechamente vinculada al proceso de modernización del país y a las profundas transformaciones experimentadas desde mediados del siglo XX. Tras la proclamación de la República Popular China en 1949, bajo el liderazgo de Mao Zedong, comenzó una etapa de construcción estatal orientada a recuperar la soberanía nacional, garantizar la unidad territorial y sentar las bases institucionales y económicas para el desarrollo del país.

Ese proceso inicial permitió crear las estructuras sobre las que posteriormente se desarrollaría una nueva fase histórica. La política de Reforma y Apertura impulsada por Deng Xiaoping a partir de 1978 abrió una etapa de transformación económica y modernización acelerada que redefinió el papel de China en el escenario internacional. Bajo una combinación de planificación estratégica, apertura progresiva y adaptación constante a las condiciones nacionales, China experimentó uno de los procesos de desarrollo más rápidos y extensos de la historia contemporánea.

Entre los resultados más significativos de este recorrido destaca la salida de la pobreza extrema de más de 800 millones de personas, un hecho ampliamente reconocido por organismos internacionales y considerado uno de los mayores logros de desarrollo humano de las últimas décadas. A ello se suman avances sostenidos en industrialización, innovación tecnológica, urbanización, educación e infraestructuras.

Sin embargo, desde la perspectiva del Partido, estos resultados no pueden entenderse únicamente desde las decisiones de la dirección central. Una parte esencial del modelo político chino reside en la fortaleza de sus estructuras territoriales y en el papel que desempeñan las organizaciones de base.

Una de las características más distintivas del PCCh es precisamente su capacidad para articular un sistema organizativo que conecta los niveles centrales con provincias, municipios, distritos, empresas, universidades y aldeas. Este entramado busca garantizar que las políticas nacionales lleguen al territorio y, al mismo tiempo, que las necesidades y demandas sociales sean incorporadas al proceso de toma de decisiones.

Mantener al pueblo en el centro de la acción política constituye el principio rector de ese funcionamiento interno. En consecuencia, las organizaciones de base del Partido desempeñan un papel protagonista tanto en la implementación de políticas públicas como en la promoción del desarrollo económico y la estabilidad social.

En este modelo ocupa un lugar prioritario la formación política y técnica de los cuadros. Según los datos publicados por el Partido con motivo del aniversario, la educación de sus miembros continúa siendo uno de los pilares de fortalecimiento institucional. Los distintos niveles organizativos desarrollan programas de formación orientados a implementar las decisiones del Comité Central y a profundizar en el estudio del Pensamiento de Xi Jinping sobre el Socialismo con Características Chinas para una Nueva Era, considerado actualmente la guía política para avanzar en la modernización y mejorar la gobernanza del país.

En este ámbito destaca el papel de la Escuela Central del Partido, una institución clave en la formación de dirigentes y funcionarios, así como en la elaboración de propuestas orientadas al desarrollo nacional y a la mejora de la capacidad de gobierno.

La importancia concedida al conocimiento y a la capacitación también se refleja en la composición del Partido. Actualmente, más de 59,7 millones de miembros cuentan con estudios universitarios o superiores, lo que representa aproximadamente el 59% del total y supone un incremento respecto al año anterior.

Al mismo tiempo, la estructura interna del Partido muestra una evolución paralela a los cambios sociales del país. La presencia de mujeres continúa aumentando y alcanza el 31,5% de los miembros, mientras que los integrantes pertenecientes a minorías étnicas representan el 7,8% del total, dentro de un Estado que reconoce oficialmente 56 grupos étnicos.

Este fortalecimiento organizativo ha servido también para impulsar prioridades estratégicas del país, entre ellas la revitalización rural. Durante los últimos años se ha reforzado el liderazgo de las organizaciones del Partido en las aldeas, donde más de la mitad de los secretarios locales cuentan ya con formación universitaria o superior. El objetivo declarado es consolidar administraciones locales más profesionalizadas y con mayor capacidad de gestión para reducir desequilibrios territoriales y promover un desarrollo más equilibrado.

Con este recorrido histórico y político, el Partido Comunista de China celebra su 105 aniversario. Como parte de la conmemoración, el presidente Xi Jinping entregará en el Gran Salón del Pueblo de Beijing las Medallas del 1 de Julio, un reconocimiento destinado a miembros destacados del Partido, trabajadores ejemplares de asuntos partidarios y organizaciones de base que han contribuido de forma sobresaliente al desarrollo del país.

El aniversario llega además en un momento de profundas transformaciones del sistema internacional. Frente al aumento de tendencias proteccionistas y a las tensiones geopolíticas, China defiende una posición basada en el multilateralismo, la cooperación internacional y el entendimiento mutuo como instrumentos para construir una comunidad de futuro compartido para la humanidad.

En este contexto, el país ha reforzado progresivamente su participación en la gobernanza global mediante una presencia creciente en organismos multilaterales y el impulso de iniciativas internacionales como la Franja y la Ruta, orientadas a ampliar la conectividad, facilitar el desarrollo compartido y fortalecer los intercambios económicos y humanos.

A los 105 años de su fundación, el Partido Comunista de China reivindica así una trayectoria marcada por la adaptación constante, la planificación a largo plazo y la búsqueda de un objetivo que define como inalterable desde sus orígenes: trabajar por la prosperidad del pueblo y por el rejuvenecimiento de la nación china.