Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega han coincidido en reclamar un diálogo económico y comercial más constructivo entre China y Europa tras las reuniones mantenidas con el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, durante su gira por los países nórdicos.
Esta petición llega después de que China y los cuatro países acordaran reforzar el diálogo sobre la gobernanza global de la inteligencia artificial y explorar normas para una gobernanza compartida en un momento en el que la transformación tecnológica está impactando en la mayoría de los sectores económicos y productivos.
En este contexto, Wang Yi invitó a las empresas de los cuatro países a ampliar su presencia en el mercado chino, al destacar que las naciones nórdicas constituyen una referencia en innovación científica y tecnológica. Asimismo, expresó la disposición de Beijing a profundizar la cooperación en ámbitos como las energías renovables, la digitalización y el desarrollo de semiconductores sostenibles.
Por su parte, los ministros nórdicos valoraron positivamente las propuestas de China para impulsar una mayor integración de la inteligencia artificial. En particular, destacaron el enfoque centrado en las personas, basado en el desarrollo de una inteligencia artificial orientada al bien común, la equidad, la inclusión y una gobernanza responsable, principios que, según señalaron, están plenamente alineados con sus respectivas estrategias nacionales de innovación.
«Los cuatro países son una potencia para la innovación científica y tecnológica. China invita a las empresas de ambas partes a aprovechar sus ventajas comparativas y unir esfuerzos para fortalecer la coordinación, con el objetivo de generar mayores beneficios para nuestros pueblos mediante los resultados de la innovación», afirmó un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, tras la finalización del viaje.
Mano Ning añadió que Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega también acordaron trabajar junto a China para reforzar la comunicación y la cooperación multilateral, salvaguardar la autoridad y el papel de la ONU y promover un sistema de gobernanza mundial más justo y equitativo.


