El Partido Comunista de China celebra este miércoles su 105 aniversario. Una fecha conmemorativa que el secretario general del Partido y presidente de China, Xi Jinping, ha repasado la historia y evolución de la formación y ha instado a todos los miembros a no caer jamás en la complacencia ni el estancamiento y “avanzar en un nuevo camino, contribuir en una nueva era y esforzarse por crear nuevas glorias históricas”. Un discurso en el que Xi Jinping ha llamado a impulsar la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales y promover la implementación de iniciativas de desarrollo, seguridad, civilización y gobernanzas globales para inyectar más energía positiva a la paz y el desarrollo mundial.
A su juicio, la humanidad se encuentra en una nueva «encrucijada», por lo que resulta necesario promover de manera sostenida la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad, enarbolando la bandera de la paz, el desarrollo, la cooperación y los resultados mutuamente beneficiosos. Con estas declaraciones, Xi reafirma la posición de China ante el actual escenario internacional y los desafíos derivados del incremento de las tensiones geopolíticas.
En este contexto, señaló que el desarrollo del país atraviesa un periodo en el que coexisten oportunidades y riesgos estratégicos, al tiempo que aumentan las incertidumbres y los factores impredecibles. Por ello, instó al Partido a prepararse para superar «grandes pruebas, incluso las más turbulentas». Para ello, consideró fundamental que el Partido se adhiera a sus principios rectores, coordine de forma más eficaz los asuntos internos y externos y fortalezca su capacidad para anticipar los cambios, detectar con rapidez los riesgos y responder eficazmente a los desafíos.
Xi Jinping reivindicó el papel desempeñado por el Partido Comunista durante sus 105 años de historia, al afirmar que ha permanecido fiel a su misión original de buscar la felicidad del pueblo chino y la revitalización de la nación. Según el secretario general, el Partido ha sabido adaptarse a los cambios históricos, mantenerse a la vanguardia del desarrollo y liderar el proceso de modernización del país. «Nuestro Partido tiene presente que el país es el pueblo y el pueblo es el país», afirmó, al tiempo que reiteró que su propósito fundamental sigue siendo “servir al pueblo de todo corazón”.
En este sentido, Xi Jinping defendió que el fortalecimiento del Partido constituye una condición indispensable para afrontar los retos de la nueva etapa, teniendo en cuenta que el fortalecimiento del Partido y un desarrollo de alta calidad constituyen la base para seguir impulsando la modernización al estilo chino y alcanzar la gran revitalización de la nación.
El secretario general insistió en profundizar la gobernanza integral y rigurosa del Partido, reforzar su capacidad de liderazgo y continuar la lucha contra la corrupción para preservar su carácter avanzado, su pureza y sus estrechos vínculos con la sociedad.
Un objetivo que persigue lograr la gran revitalización de la nación china y cuya fuerza vital, para Xi Jinping, es la juventud. “La juventud china debe escuchar con firmeza al Partido y seguir su ejemplo, fijarse metas ambiciosas, asumir con valentía las responsabilidades de la época e integrar sus aspiraciones personales en la causa del Partido y del país”.
Como retos internos, Xi Jinping ha señalado como requisito inherente para la gran revitalización promover la prosperidad y la estabilidad a largo plazo de Hong Kong y Macao, y como “tarea histórica ineludible” del Partido la reunificación completa de la Patria al resolver la cuestión de Taiwán. Para el secretario general, hay que adherirse al principio de una sola China y al consenso de 1992, profundizar los intercambios, la cooperación y el desarrollo integrado entre ambos lados del estrecho y oponerse a la injerencia externa y promover con determinación la gran causa de la reunificación nacional.


