Es innegable que estamos presenciando la reconfiguración de un nuevo orden mundial; ya lo dijo el primer ministro canadiense, Mark Carney, en el Foro Económico Mundial de Davos de este año. Todo esto se debe, en gran parte, al peso político y económico cada vez mayor de China en el mundo, en contraste con un Estados Unidos que, en los últimos años, se ha visto afectado por una crisis política y social en su territorio, así como por una política exterior beligerante en la actual gestión de Donald Trump. Las élites políticas estadounidenses, que antes compartían agendas, sobre todo en política exterior, tienen cosmovisiones políticas e ideológicas diametralmente opuestas, y eso ha mermado la capacidad de influencia geopolítica y geoeconómica de Estados Unidos.
Decía John Mackinder, geopolítico inglés (1861-1947), que cada cien años una potencia dominante cae y otra la sustituye. A la luz de los hechos, Estados Unidos es la potencia en decadencia y China la que busca sustituirla, al menos en el plano económico y en el desarrollo tecnológico. China, a la buena, está ganando terreno frente a Estados Unidos en la reconfiguración económica del nuevo orden mundial, jugando con las reglas del orden económico que impuso Estados Unidos y sus aliados en la posguerra, con sus instituciones y condiciones.
¿En qué rubros el gigante asiático ha avanzado frente a Estados Unidos? A continuación, describo los más relevantes:
1.Cooperación comercial e inversión basadas en el multilateralismo.
2.Desarrollo tecnológico.
3.Iniciativas de cooperación.
En materia de cooperación comercial, China se ha erigido como defensora del multilateralismo y del libre comercio, modelo que Estados Unidos abanderaba anteriormente. Ahora, bajo la gestión de Donald Trump, Estados Unidos promueve una política comercial proteccionista mediante la imposición de aranceles como medida de presión geopolítica contra aquellos países que no se sometan a la agenda económica y política que Washington les dicta. El libre comercio sigue siendo, para la mayoría de los países, el modelo económico por consenso que se acepta. Debido a que la situación geoeconómica que trajo este modelo ha sido más aprovechada por China que por Estados Unidos, este último quiere revertir el progreso y avance chino aplicando aranceles para que la cadena de suministros cambie en todo el mundo. Con esta estrategia el gobierno de Trump busca desarrollar un neomercantilismo que industrialice la economía estadounidense.
En el cara a cara comercial, China se impone a Estados Unidos como principal socio en Asia, África, Europa del Este y Sudamérica. En contraste, México, Centroamérica, el Caribe y Europa mantienen a Estados Unidos como su principal socio comercial por encima de China. Actualmente, Estados Unidos tiene 14 tratados de libre comercio con más de 20 países, mientras que China tiene 23 con más de 30 países.
Mientras Estados Unidos cierra su economía, China la abre. Ejemplo de ello es el Puerto de Libre Comercio de Hainan, la mayor zona económica especial de China. El pasado mes de enero, el gobierno chino decidió eliminar en su totalidad los impuestos a la importación de toda mercancía que llegue a la isla de Hainan, ubicada en el sur de China y que antes de 1988 pertenecía a la provincia de Guangdong (Cantón).
En materia de desarrollo tecnológico, China ha superado con creces a Estados Unidos en los últimos años. Tan solo en número de patentes, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), en 2024 China presentó 70.160 solicitudes de patente (PCT), lo que supone el 25,6 % del total mundial, mientras que Estados Unidos presentó 54.087, lo que representa el 19,7 %. Mientras mayor sea el número de patentes, mayor es la innovación y, por ende, el desarrollo económico y tecnológico. China, desde hace décadas, ha entendido cuál es la fórmula para el progreso y el bienestar del pueblo chino: invertir más en investigación y desarrollo.
Mucha de la innovación que habrá de desarrollarse en los próximos años será con base en el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA), en este sentido, aún no hay un claro ganador. Hace algunos años parecía que Estados Unidos, a través de aplicaciones como OpenAI y Meta, era gran ganador en la carrera de la IA. Sin embargo, en los últimos cinco años China ha invertido mucho en el desarrollo de esta tecnología. En 2024, apenas un año después de su creación, la start-up DeepSeek puso a temblar a las compañías estadounidenses al entrar a competir con ellas.
En 2025, China presentó su plan “China digital”, cuyo objetivo es asignar la mayor cantidad posible de recursos al desarrollo de sus tecnologías, entre ellas la IA. Esto en el marco de una nueva estrategia económica donde las nuevas fuerzas productivas1 son el eje del desarrollo económico chino.
La IFR, el mecanismo de cooperación que lleva desarrollo e infraestructura a otras latitudes
Estados Unidos a través de su iniciativa America First ha intentado acercarse a América Latina para financiar e invertir en proyectos de infraestructura, mientras que la Unión Europea (UE) busca hacer lo mismo, pero con la Iniciativa Global Gateway, no solo con países de Latinoamérica, sino también con países de África y Asia, pero ambas iniciativas no han tenido el éxito de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR), impulsada en 2013 por el presidente Xi Jinping y su gobierno. De acuerdo con el mandatario chino, la IFR es una red de intereses compartidos en beneficio y desarrollo no solo del pueblo chino, sino también de todos los pueblos del mundo. La IFR tiene 150 países miembros. Entre sus objetivos destacan la construcción de grandes proyectos de infraestructura con inversión china, así como el otorgamiento de créditos a bajo costo a los gobiernos de los países miembros para su financiación.
Aun con la disputa geopolítica actual en América Latina entre Estados Unidos y China, este último basa sus relaciones bilaterales con los países de Latinoamérica con base en la reciprocidad económica, sin componentes políticos ni ideológicos, como sí lo hace Estados Unidos.
Hoy los países pueden acceder a otros mercados comerciales. La reconfiguración geoeconómica ha hecho que, si un país no quiere comerciar contigo y te impone aranceles, puedas buscar otros mercados para importar y exportar tus bienes y servicios.
China es ganadora en esta reconfiguración geoeconómica que se ha venido dando en los últimos 25 años; de eso no hay duda. En un mundo de claroscuros, en los años siguientes, mientras el trumpismo siga en el poder en Estados Unidos, el papel de China en el ajedrez político mundial será fundamental para que el multilateralismo sea el mecanismo de coexistencia entre los países.
1 Para más información, léase en: https://mundoglobal.org/un-modelo-economico-basado-en-las-nuevas-fuerzas-productivas/
Referencias
1.U.S. Customs and Border Protection. (2025, 4 de septiembre). U.S. comprehensive free trade agreements and other trade agreements. https://www.cbp.gov/trade/priority-issues/trade-agreements/free-trade-agreements
2.U.S. Department of Commerce, International Trade Administration. (2025, septiembre 25). Trade Agreements – China. Trade.gov. https://www.trade.gov/country-commercial-guides/china-trade-agreements


