El Comité Central del PCCh refuerza la autogobernanza del Partido y fija las prioridades para los próximos años

El Comité Central pidió mantener el principio de “progreso con estabilidad” para cumplir los principales objetivos económicos y sociales del año

El XX Comité Central del Partido Comunista de China celebró esta semana su quinta sesión plenaria. Una reunión presidida por el Buró Político del Comité Central en la que el Partido reafirmó su compromiso con una gobernanza interna más estricta y sostenida, con especial atención a la lucha contra la corrupción mediante mecanismos de prevención, control y sanción. Durante la sesión plenaria, que contó con la participación de Xi Jinping, se realizó un balance de los resultados obtenidos durante el XIV Plan Quinquenal (2021-2025), se valoró positivamente el inicio del XV Plan Quinquenal (2026-2030) y se convocó para el segundo semestre de 2027 el XXI Congreso Nacional, una fecha que el Comité Central considera “crucial” para avanzar en la modernización socialista y la revitalización nacional del país.

El Comité Central del Partido, que insistió en la necesidad de formar cuadros dirigentes con mayor preparación política y profesional, centró la sesión en la «plena y rigurosa autogobernanza del Partido», atribuyendo sus sucesivas victorias a su ideal comunista, su compromiso con el pueblo y su capacidad de autocorrección. Esta orientación está estrechamente vinculada al pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas para una nueva era, que sitúa el liderazgo del Partido Comunista en el centro del proyecto de modernización del país. Bajo esa idea, el fortalecimiento de la organización, la disciplina interna y la capacidad de dirección del PCCh son elementos fundamentales para avanzar en la construcción del socialismo con peculiaridades chinas y alcanzar los objetivos de desarrollo y revitalización nacional. Y es que la dirección del PCCh considera que mantener su capacidad de liderazgo a largo plazo exige también reforzar sus estructuras internas, garantizar la disciplina de sus miembros y corregir los problemas que puedan surgir en los distintos niveles de la organización.

El comunicado difundido tras la reunión reconoce que, bajo el liderazgo de Xi Jinping, el Comité Central tuvo que afrontar una situación marcada por el debilitamiento de la dirección del Partido y la existencia de graves problemas internos que afectaban también al Estado y las fuerzas armadas. No obstante, según el documento, las medidas adoptadas han permitido revertir estas tendencias y “eliminar graves peligros ocultos”.

La lucha contra la corrupción constituye uno de los principales ejes de esta estrategia. Desde que Xi Jinping asumió la Secretaría General del Partido en 2012, la lucha anticorrupción ha alcanzado a funcionarios de diferentes niveles, así como a dirigentes de alto rango de la Administración y de las fuerzas armadas. El objetivo es evitar que los responsables públicos utilicen sus cargos en beneficio propio, reforzar la supervisión del ejercicio del poder y mantener la confianza de la población en las instituciones. En esta línea, el Comité Central ha insistido en que la lucha contra la corrupción debe abordar tanto sus causas como sus manifestaciones, combinando sanciones, prevención y mecanismos de control.

Es por ello que, para seguir avanzando, el Comité Central ha fijado siete principios básicos que deben orientar la autogobernanza del Partido, entre los que destacan el fortalecimiento político como prioridad, la aplicación de una gobernanza rigurosa en todos los ámbitos, la orientación hacia la resolución de problemas, la defensa de los principios fundamentales junto con la innovación, el liderazgo mediante el ejemplo desde los niveles superiores y la gestión del Partido conforme a las normas. A estos principios se suma el compromiso de reforzar la formación de sus miembros, mejorar los mecanismos de supervisión y consolidar un sistema organizativo coordinado entre los distintos niveles de la estructura partidista.

En un momento de fuertes incertidumbres en el panorama internacional y coincidiendo con el inicio del XV Plan Quinquenal, el Comité Central pidió mantener el principio de “progreso con estabilidad” para cumplir los principales objetivos económicos y sociales del año. Esta orientación busca compatibilizar el crecimiento y la transformación del modelo productivo con el mantenimiento de la estabilidad económica y social. Por ello, entre las prioridades figuran el aprovechamiento de las políticas macroeconómicas, el impulso de la demanda interna, la profundización de la reforma y la apertura, y el refuerzo del bienestar básico, la seguridad laboral, la prevención y gestión de desastres y la seguridad alimentaria y farmacéutica.

Estos objetivos se enmarcan en el XV Plan Quinquenal. En esta etapa, el país busca avanzar hacia un crecimiento económico de mayor calidad, reforzar su capacidad de innovación y profundizar en la construcción de un nuevo modelo de desarrollo, con un papel más destacado de la demanda interna. Todo ello forma parte de la estrategia china para avanzar en la modernización socialista y sentar las bases de sus objetivos de desarrollo a largo plazo.

Por otra parte, la sesión aprobó cambios en la composición de los órganos del Partido y ratificó medidas disciplinarias contra numerosos dirigentes investigados por graves infracciones de la disciplina y la legislación, tanto en el ámbito político como en el militar. Entre las decisiones confirmadas figuran la expulsión del Partido de varios responsables y la destitución de cargos internos. Asimismo, Zhang Shengmin fue elegido nuevo miembro del Buró Político del Comité Central.