El profesor Xue Lan participa en la cumbre sobre inteligencia artificial convocada por Carlos III

El profesor Xue Lan, uno de los principales especialistas chinos en gobernanza de la inteligencia artificial, participó el pasado 17 de septiembre en la reunión internacional sobre IA convocada por el rey Carlos III en Dumfries House, en East Ayrshire, Escocia. El encuentro reunió a representantes de algunas de las principales empresas tecnológicas del mundo, responsables públicos, académicos y expertos en seguridad, ética y gobernanza de la inteligencia artificial.

Xue Lan es decano del Schwarzman College de la Universidad de Tsinghua y del Institute for AI International Governance (I-AIIG)de la misma universidad. Su trabajo se centra desde hace años en políticas públicas, innovación científica y tecnológica y gobernanza internacional de la inteligencia artificial. También participa habitualmente en foros internacionales dedicados a analizar cómo establecer mecanismos de cooperación entre países ante el rápido desarrollo de esta tecnología. 

La reunión de Escocia fue convocada por Carlos III y sus conversaciones estuvieron facilitadas por la Ditchley Foundation, una organización británica especializada en reunir a representantes de gobiernos, empresas y sociedad civil para debatir cuestiones internacionales. Según la Casa Real británica, el objetivo era analizar cómo desarrollar y utilizar la inteligencia artificial de forma que contribuya al bienestar de la sociedad, las comunidades y las personas, y estudiar si es posible avanzar hacia un conjunto de principios compartidos que orienten su desarrollo futuro. 

Entre los participantes se encontraban el fundador y consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang; el fundador de Google DeepMind, Demis Hassabis; la directora financiera de OpenAI, Sarah Friar; el responsable de asuntos globales de Anthropic, Tino Cuéllar, y el ministro británico de Inteligencia Artificial, Kanishka Narayan. También participó Paolo Benanti, experto en ética de la inteligencia artificial y asesor del Vaticano. 

Durante su intervención, Carlos III planteó la necesidad de encontrar un equilibrio entre las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial y los nuevos riesgos derivados del rápido aumento de sus capacidades. El monarca defendió que el desarrollo tecnológico debe permanecer al servicio de las personas y pidió reforzar tanto los mecanismos de seguridad como la cooperación internacional. Los participantes abordaron cuestiones relacionadas con el control de los sistemas más avanzados, el interés público y la posibilidad de establecer principios internacionales que puedan servir de referencia para empresas y gobiernos. 

La presencia de Xue Lan introduce también una perspectiva china en un debate que cada vez depende más de la cooperación internacional. En los últimos años, el académico de Tsinghua ha participado en diferentes iniciativas dedicadas a acercar las posiciones de China y otros países en materia de gobernanza de la inteligencia artificial. En marzo de 2026, por ejemplo, participó en una consulta del Diálogo Global de las Naciones Unidas sobre Gobernanza de la IA, donde defendió la necesidad de combinar la gestión de los riesgos con las oportunidades de desarrollo y de evitar una fragmentación excesiva entre los diferentes sistemas regulatorios nacionales. 

Esta línea conecta con uno de los principales debates internacionales actuales: cómo establecer mecanismos comunes de seguridad y gobernanza cuando el desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial se produce fundamentalmente en diferentes países y empresas que compiten entre sí. La reunión de Dumfries House no produjo un acuerdo vinculante, pero sí planteó la posibilidad de avanzar hacia principios compartidos y reforzar el diálogo entre la industria tecnológica, los gobiernos, la comunidad científica y la sociedad civil.

Para el Institute for AI International Governance de Tsinghua, la participación de Xue Lan forma parte de una actividad internacional más amplia orientada a estudiar la seguridad de la inteligencia artificial, las políticas de innovación y los mecanismos de cooperación global. El instituto participa además en iniciativas vinculadas a Naciones Unidas y otros espacios multilaterales con el objetivo de facilitar el intercambio entre investigadores, gobiernos y organizaciones de distintos países.

La reunión de Escocia refleja así cómo la inteligencia artificial está dejando de abordarse únicamente como una cuestión tecnológica o industrial. A medida que aumentan las capacidades de los modelos, también crece el debate sobre qué reglas, principios e instituciones serán necesarias para gobernar una tecnología cuyo desarrollo y efectos trascienden las fronteras nacionales.