La empresa china Shenghe invertirá 25 millones en una planta de reciclaje para baterías en Zaragoza

La compañía china Shenghe Energy Technology instalará en Pedrola, Zaragoza, una planta destinada a recuperar y reutilizar un disolvente empleado en la fabricación de baterías. El proyecto, que se desarrollará a través de la filial Veranova Technology, prevé crear hasta cien empleos y comenzar a funcionar en 2028.

La empresa china Shenghe Energy Technology ha anunciado una inversión de 25 millones de euros para construir una planta de economía circular en Pedrola, en la provincia de Zaragoza. La instalación se levantará en una parcela de hasta 20.000 metros cuadrados del polígono industrial El Pradillo y tendrá capacidad para tratar anualmente hasta 100.000 toneladas de un disolvente utilizado en la fabricación de baterías.

El proyecto será desarrollado mediante Veranova Technology, filial de Shenghe en España. Según la información difundida el 26 de agosto por el Gobierno de Aragón, las obras comenzarán durante los próximos meses y la compañía calcula que la instalación podrá entrar en funcionamiento en 2028. La inversión contempla la creación de hasta cien puestos de trabajo.

El anuncio supone el inicio de la implantación industrial, pero la inversión todavía debe recorrer las fases de construcción y puesta en marcha. La planta, por tanto, no está operativa y sus cifras de empleo y capacidad deben entenderse como previsiones del proyecto.

Recuperar un disolvente utilizado en las baterías

La futura instalación se dedicará al tratamiento de N-metil-2-pirrolidona, conocida por las siglas NMP. Se trata de un disolvente empleado en distintos procesos industriales y, en particular, en la fabricación de los electrodos de determinadas baterías de ion de litio.

La actividad proyectada no consiste en desmontar baterías usadas ni en extraer de ellas litio, cobalto u otros metales. Su función será recuperar el NMP generado como residuo durante la producción, purificarlo y devolverlo al proceso industrial para que pueda volver a utilizarse.

Shenghe plantea combinar sistemas de recuperación de gases con un proceso de destilación de alta pureza. De acuerdo con los datos aportados por el Gobierno aragonés, el tratamiento permitiría alcanzar una pureza superior al 99,92 % y recuperar más del 80 % del calor empleado en el proceso. La reutilización del disolvente busca reducir residuos, consumo de materiales vírgenes, emisiones y costes de funcionamiento.

La capacidad anunciada, de hasta 100.000 toneladas anuales, deberá alcanzarse una vez que la planta esté construida y funcione plenamente. No se ha comunicado todavía un calendario de desarrollo por fases ni el número inicial de trabajadores que participará en su puesta en marcha.

Más de un año de gestiones para atraer el proyecto

La llegada de Shenghe ha sido apoyada por Aragón Exterior, la agencia pública encargada de promover la internacionalización empresarial y atraer inversiones a la comunidad. Según el Ejecutivo autonómico, la agencia realizó más de cuarenta gestiones entre mayo de 2025 y abril de 2026.

En el proceso participaron también Invest in Spain, diferentes ayuntamientos, consultoras e ingenierías. El acompañamiento incluyó la búsqueda de ubicación, la interlocución con las administraciones y el apoyo durante el aterrizaje del proyecto.

Shenghe Energy Technology fue fundada en China en 2009 y está especializada en reciclaje de disolventes y nuevos materiales relacionados con la sostenibilidad. La compañía cuenta con doce filiales internacionales y dispone de tres centros productivos en China y otro en Indonesia. La planta de Pedrola formará parte de su expansión fuera del mercado chino.

Aragón amplía su cadena industrial de baterías

La inversión se produce mientras Aragón desarrolla un ecosistema industrial vinculado al vehículo eléctrico y las baterías. La construcción en Figueruelas de la fábrica impulsada por Stellantis y la china CATL está atrayendo la atención de proveedores tecnológicos, fabricantes de componentes y empresas especializadas en el tratamiento de materiales y residuos.

Medios aragoneses han relacionado la llegada de Shenghe con esta futura gigafactoría. Sin embargo, la nota oficial del Gobierno de Aragón no identifica clientes concretos ni confirma un contrato de suministro con CATL, Stellantis o su empresa conjunta. Hasta que exista una confirmación empresarial, la relación debe presentarse como parte del entorno industrial regional y no como un acuerdo comercial cerrado.

Contexto España-China

El proyecto refleja una nueva fase de las inversiones chinas en España. Junto a las grandes fábricas de vehículos, baterías y equipos energéticos empiezan a aparecer instalaciones auxiliares que cubren etapas específicas de la cadena de producción, como la recuperación de disolventes y la reutilización de residuos industriales.

Esta clase de proyectos puede aportar empleo y actividad local, pero su importancia deberá medirse por el cumplimiento de la inversión anunciada, la contratación efectiva y la capacidad de integrar proveedores y conocimiento en el territorio. En el caso de Shenghe, los próximos hitos verificables serán la adquisición definitiva del suelo, el comienzo de las obras y la obtención de las autorizaciones necesarias para operar en 2028.