Trump impone en su ‘Dia de la Liberación’ unos aranceles del 54% a China, quien anuncia contramedidas y pide volver al diálogo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio este miércoles un paso de gigante en su guerra comercial. En un día en el que él mismo ha bautizado como el ‘Día de la Liberación’, el estadounidense elevó los aranceles a su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial ante lo que calificó como “una emergencia nacional que amenaza nuestra seguridad y nuestra forma de vida”. Unas medidas en las que China es uno de los países más afectados, al haber impuesto unos aranceles del 34%, a lo que hay que sumar el otro 20% que ya impuso Trump en febrero a los productos chinos. Es decir, con las medidas anunciadas este miércoles, China cuenta con unos gravámenes a sus productos del 54%.

En concreto, la orden ejecutiva firmada por Trump establece un arancel del 10% a todos los países que entrará en vigor el próximo 5 de abril. Pero Trump, en un movimiento que ha justificado de “emergencia nacional”, gravará con un “arancel recíproco” individualizado más alto a los países con los que tiene los mayores déficits comerciales. Y así lo representó con una pizarra en la que aparece el nombre de cada país acompañado del arancel que recibirá. De estos gravámenes que entrará en vigor el 9 de abril, China encabeza la lista al imponer un gravamen del 34%, seguido de la Unión Europea, cuyas importaciones estarán gravadas con unos aranceles el 20%.

Una medida que pese a poner en riesgo el desarrollo económico global, además de dinamitar la cooperación internacional, Trump justifica en el daño que, según él, tanto China como los países de la Unión Europea han estado causando a la economía estadounidense. “Tratamos de poner fin a una dinámica en la que EE UU reducía barreras comerciales con otros países, mientras que esas naciones imponían aranceles masivos a nuestros productos y creaban barreras no monetarias para diezmar nuestras industrias”. Así, presentó a Estados Unidos como país que “tras décadas de abuso comercial”, Estados Unidos fue “saqueado y expoliado” por países de todo el mundo, tanto aliados como rivales.

Ante esta situación, desde China ya han mostrado su firme oposición a la medida y han anunciado desde el Ministerio de Comercio que “tomara contramedidas resueltas para salvaguardar sus propios derechos e intereses.” Y es que para China, que ha instado a Estados Unidos a cancelar “de inmediato” los nuevos aranceles, “en una guerra comercial, nadie sale ganando y el proteccionismo no tiene salida”. Es por lo que ha pedido resolver “adecuadamente” las diferencias con sus socios comerciales a través de “un dialogo equitativo” al asegurar que los aranceles recíprocos anunciados se basan en evaluaciones subjetivas y unilaterales, “lo cual es incompatible con las normas del comercio internacional y perjudica gravemente los derechos e intereses legítimos de las partes implicadas”.

“La historia ha demostrado que el aumento de aranceles no puede resolver los propios problemas de Estados Unidos. No solo perjudica a sus propios intereses, sino que también pone en peligro el desarrollo económico mundial y la estabilidad de la cadena de suministros”, aseguran desde el Ministerio de Comercio chino, que recuerdan que Estados Unidos se ha “beneficiado enormemente del comercio internacional durante mucho tiempo”. Además, Trump anunció que desde mayo eliminará el tratamiento libre de impuestos para pequeños paquetes procedentes de China, lo que afectará a plataformas de comercio electrónico como Shein y Temu.

Entre los países que serán gravados con un 10%, según figura en la tabla mostrada por Trump, se encuentran Brasil, Singapur, Chile, Australia, Turquía, Colombia, Perú, Costa Rica, República Dominicana, Emiratos Árabes Unidos, Nueva Zelanda, Argentina, Ecuador, Guatemala, Honduras, Egipto, Arabia Saudí, El Salvador, Marruecos y Trinidad y Tobago.

Las ausencias más destacadas en esta lista son las de México y Canadá, a los que Trump tampoco se ha referido de forma directa al contar estos dos países con medidas arancelarias desde que Trump llegó a la Casa Blanca. Así, aunque tras un primer desencuentro México estableció un diálogo con la administración Trump para reducir esta política arancelarias, justificada por Trump por el bajo control del fentanilo en México, el mandatario había impuesto ya un arancel del 25% sobre sus vecinos, aunque con exenciones sobre los automóviles y otros productos que caducan este miércoles