En todo lugar, la alimentación es factor estratégico de primer orden, al condicionar la supervivencia humana. China no es una excepción, se enfrenta a desafíos estructurales en su sistema agroalimentario: una población de más de 1.4 mil millones de personas, una urbanización acelerada que reduce la disponibilidad de tierra arable y presiones ambientales intensificadas por el cambio climático. Por ello, la agricultura tanto tradicional como urbana están entre las prioridades Estas condiciones han impulsado políticas estatales orientadas a la modernización tecnológica del sector agropecuario y al desarrollo de modelos de producción intensiva y urbano- periurbano. La innovación en ambos casos se ha intensificado en las últimas décadas (Briz J., De Felipe I., 2026. Cajamar). A lo largo de la historia la agricultura tradicional china ha sido testigo de grandes innovaciones, así como errores que han provocado fuertes hambrunas.
El plan nacional Modern Facilities Agriculture Development Plan (2023 – 2030) prioriza sistemas agrícolas de múltiples capas, cultivo sin suelo (hidroponía, aeroponía) y automatización inteligente para asegurar la seguridad alimentaria y la eficiencia en el uso de recursos.
La agricultura urbana intensiva incluye principalmente tres escenarios: horticultura, porcino y avicultura
- Horticultura Vertical Urbana
China ha avanzado significativamente en la implementación de granjas verticales automatizadas diseñadas para cultivar hortalizas y otras plantas en entornos urbanos. Un ejemplo prominente es el proyecto desarrollado por el Institute of Urban Agriculture (IUA) de la Chinese Academy of Agricultural Sciences (CAAS) en Chengdu: una instalación de 20 pisos con sistemas totalmente automatizados, control inteligente de luz, nutrientes y riego. Cada ciclo de cultivo puede durar apenas 30–35 días, lo que permite más de 10 cosechas de cultivos al año, como lechuga o verduras de hoja, reduciendo la dependencia de tierras arables tradicionales.
Entre sus características técnicas tenemos el entorno controlado por IA con sensores que monitorean temperatura, humedad, CO₂ y composición de nutrientes, ajustando automáticamente las condiciones para cada fase de crecimiento. La iluminación LED especializada incorpora espectros de luz específicos para optimizar fotosíntesis y acelerar el crecimiento. Los cultivos se alimentan mediante sistemas de hidroponía/ aeroponía en lugar de tierra convencional, maximizando el rendimiento por superficie y minimizando el consumo de agua.
Estos sistemas urbanos permiten ofrecer alimentos frescos cerca de los centros de consumo, acortando cadenas logísticas y disminuyendo emisiones del transporte. Su eficacia potencial muestra una producción que puede ser equivalente a varias hectáreas de cultivo tradicional dentro de un espacio urbano compacto.
La agricultura urbana de alta tecnología puede sostener una parte significativa de la demanda de vegetales en las ciudades chinas sin incrementar las emisiones de gases de efecto invernadero comparables a la agricultura convencional, aunque su éxito depende del uso eficiente de energía y gestión ambiental.
- Ganadería Porcina en Edificios Verticales
China ha implementado innovaciones radicales en producción animal con el desarrollo de granjas porcinas verticales de gran escala. En la provincia de Hubei (por ej., Ezhou) se han construido torres de hasta 26 pisos, capaces de albergar cientos de miles de cerdos simultáneamente y producir más de 1,2 millones de animales por año.
La automatización ofrece sistemas automáticos de alimentación y ventilación, control por IA y monitoreo remoto e integración vertical por ciclo de vida. Cada nivel está especializado (gestación, recría, engorde), permitiendo un flujo continuo y eficiente de producción.
Por ello aborda la necesidad de maximizar la producción en espacios limitados, además de reducir la vulnerabilidad a enfermedades epidémicas (p. ej., peste porcina africana) mediante bioseguridad intensiva y aislamientos controlados. No obstante, también ha generado debates académicos y sociales sobre bienestar animal, impacto ambiental y aceptación comunitaria local.
- Avicultura Intensiva
China ha desarrollado modelos avícolas altamente automatizados a gran escala que son complejos avícolas inteligentes con robots que monitorean temperatura, humedad y comportamiento de las aves, alertando sobre brotes de enfermedad con IA, lo que mejora la bioseguridad. Un ejemplo conocido es el complejo de huevos en el distrito de Pinggu (Beijing), que integra automatización en producción, clasificación y procesamiento y representa un alto grado de tecnificación para producción intensiva de huevos.
Retos, Sostenibilidad y Perspectivas
Hay ventajas tecnológicas relacionadas con la eficiencia de espacio y producción continuada, la automatización de la IA y la bioseguridad mejorada de los sistemas cerrados permiten monitoreo continuo y rápido aislamiento ante riesgos sanitarios.
Entre los desafíos tenemos los costos energéticos y de infraestructura (sistemas verticales) que requieren inversiones altas en iluminación artificial, climatización y automatización sofisticada, lo que influye directamente en la sostenibilidad económica a largo plazo. El consumo energético y la huella ambiental, aunque reducen transporte y uso de tierra, más el consumo de electricidad que puede ser alto, pone en tensión la sostenibilidad medioambiental si no se acompaña de energía renovable. La aceptación social y el bienestar animal pues algunos modelos, como los rascacielos porcinos, han generado preocupación por las condiciones de bienestar animal y convivencia con comunidades locales y la sostenibilidad económica, especialmente en horticultura urbana, siguen siendo un reto al tener que equilibrar costos de operación con precios competitivos en mercados tradicionales.
Conclusión
Las agriculturas extensiva e intensiva no son sustitutivas, sino complementarias. Su implementación debe atender condiciones socioeconómicas, agroclimáticas y de ubicación, estando en función del mercado existente. El tipo de producción agrícola o ganadera debe seleccionarse para cada caso particular. De forma genérica, podemos decir que la agricultura urbana intensiva se centra mas en productos de alto valor añadido, que compense los elevados costes.
Las experiencias chinas en agricultura urbana intensiva con torres y plantas automáticas reflejan un esfuerzo multifacético por integrar tecnología avanzada en la producción de alimentos dentro y cerca de centros urbanos. Desde instalaciones verticales robotizadas para hortalizas hasta megafincas porcinas y granjas avícolas inteligentes, el enfoque chino combina IA, automatización y diseño eficiente del espacio para enfrentar sus retos de seguridad alimentaria y urbanización. Aunque presenta ventajas claras en términos de productividad y control, también plantea importantes interrogantes sobre sostenibilidad energética, bienestar animal y viabilidad económica, que continúan siendo objeto de análisis académico y político.


