Estrategia Mundial de la OMS sobre Medicina Tradicional 2025–2034: Hacia una Integración Sistémica y Basada en la Evidencia

Introducción

La Estrategia Mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre Medicina Tradicional 2025–2034 representa un marco operativo y normativo diseñado para guiar a los sistemas de salud en la próxima década. Su visión central es alcanzar el acceso universal a una Medicina Tradicional, Complementaria e Integrativa (MTCI) que sea segura, eficaz y centrada en las personas, contribuyendo así al bienestar global. Este documento, adoptado por la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud, surge en un contexto donde millones de personas recurren a la medicina tradicional como primer punto de contacto sanitario, especialmente en el nivel de atención primaria.

Las conclusiones fundamentales de esta estrategia subrayan la necesidad imperativa de fortalecer la base de evidencia científica y la regulación de productos y prácticas. Por primera vez, se incluye una definición formal de «medicina integradora», consolidando un enfoque interdisciplinario que combina la biomedicina con conocimientos tradicionales y complementarios. La estrategia se estructura sobre cuatro objetivos estratégicos: fortalecer la base de evidencia, apoyar la regulación, integrar la MTCI en los sistemas de salud y optimizar su valor intersectorial mediante el empoderamiento comunitario. La implementación de esta hoja de ruta es esencial para cumplir con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) sobre la Cobertura Sanitaria Universal (CSU) y reorientar los servicios de salud hacia modelos más holísticos y sostenibles.

1. Introducción y Contexto Global

El panorama de la salud mundial está experimentando una transformación significativa, impulsada por el empoderamiento de los pacientes para elegir cuidados que se alineen con sus necesidades y valores culturales. El uso de servicios y productos de MTCI está en aumento, lo que ha llevado a la OMS a desarrollar esta nueva estrategia que sucede a las implementadas en los periodos 2002–2005 y 2014–2023.

La base política de este documento se encuentra en hitos históricos como las Declaraciones de Alma-Ata (1978) y Astaná (2018) sobre la atención primaria, así como en las declaraciones de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la cobertura sanitaria universal de 2019 y 2023. El objetivo primordial no es desplazar a la medicina oficial, sino aprovechar el potencial de la MTCI de manera segura y científica, previniendo la desinformación y garantizando que toda recomendación se sustente en el principio de «no hacer daño».

Definiciones Clave en el Nuevo Marco Estratégico

Para garantizar una implementación coherente, la estrategia establece definiciones precisas de los pilares que componen la MTCI:

  • Medicina Tradicional (MT): Sistemas de atención de salud, codificados o no, que comprenden prácticas, conocimientos y filosofías originados en diversos contextos históricos y culturales. Se distingue por preceder a la medicina oficial o convencional y enfatiza remedios naturales y enfoques holísticos para restaurar el equilibrio entre mente, cuerpo y entorno.
  • Medicina Complementaria (MC): Prácticas de salud adicionales que no forman parte de la medicina convencional de un país, pero que tienen el potencial de apoyar el bienestar de manera integral cuando están basadas en evidencia.
  • Medicina Integradora (MI): Un enfoque interdisciplinario y basado en la evidencia que utiliza una combinación de medicina convencional y conocimientos médicos tradicionales o complementarios.
  • Conocimiento Médico Tradicional (CMT): Conocimientos, habilidades y prácticas desarrollados y transmitidos generacionalmente dentro de una comunidad, formando parte de su identidad cultural.

2. Principios Rectores de la Estrategia

La ejecución de las acciones propuestas debe regirse por nueve principios fundamentales que aseguran la ética, la equidad y la sostenibilidad:

  1. Basada en la evidencia: Toda decisión sobre el uso de MTCI debe sustentarse en los estándares metodológicos más rigurosos, integrando avances tecnológicos y principios éticos para garantizar la validez y el impacto positivo.
  2. Holismo y salud: Reconocimiento de las conexiones internas del cuerpo humano y su relación intrínseca con el medio ambiente.
  3. Sostenibilidad y biodiversidad: Compromiso con el principio de «Una sola salud» (One Health), promoviendo prácticas que salvaguarden los recursos naturales y la biodiversidad.
  4. Derecho a la salud y autonomía: Asegurar que los productos y servicios sean disponibles, accesibles y de calidad, apoyando la toma de decisiones informadas por parte de los individuos.
  5. Derechos de los Pueblos Indígenas: Reconocimiento de su derecho a mantener prácticas de salud tradicionales y a proteger su propiedad intelectual sobre el conocimiento médico tradicional, en consonancia con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP).
  6. Cultura y salud: Fomento de servicios de salud culturalmente apropiados que mantengan el respeto por el diálogo intercultural.
  7. Atención centrada en las personas y participación comunitaria: Priorización de las necesidades y preferencias individuales para mejorar la calidad de los cuidados.
  8. Servicios de salud integrados: Coordinación fluida entre disciplinas médicas para priorizar el bienestar individual.
  9. Equidad en salud: Eliminación de barreras relacionadas con el género, edad, etnia, ingresos o educación que impiden el acceso equitativo a la salud.

3. Análisis de los Objetivos Estratégicos

3.1. Objetivo 1: Fortalecimiento de la Base de Evidencia

La OMS identifica una brecha crítica de datos para avanzar en la seguridad y eficacia de la MTCI. Por ello, es imperativo aumentar la inversión en investigación científica de alto impacto.

  • Investigación de alta calidad y asignación de recursos: Se propone el establecimiento de agendas nacionales de investigación que exploren estilos de vida saludables, prevención de enfermedades y el uso de tecnologías aplicadas a la MTCI. Es fundamental que los profesionales de MTCI participen activamente en el codiseño de estos proyectos de investigación.
  • Innovación tecnológica y digital: La estrategia promueve el uso de ciencia de la complejidad, biología de sistemas, macrodatos (big data) y datos del mundo real. La aplicación de la inteligencia artificial y la telemedicina se presentan como herramientas clave para mejorar los servicios de salud y el autocuidado.
  • Acciones para los Estados Miembros: Establecer sistemas de recolección de datos que incluyan registros electrónicos de salud integradores y promover la creación de bases de datos integrales sobre MTCI basada en evidencia para informar las políticas públicas.

3.2. Objetivo 2: Mecanismos Regulatorios para la Seguridad y Eficacia

La regulación es el mecanismo de protección ciudadana frente a productos o servicios de MTCI de baja calidad o inseguros. Un enfoque basado en el riesgo permite adaptar los requisitos según el tipo de producto o práctica.

  • Regulación de productos: Es necesario establecer normas y estándares de calidad, seguridad y eficacia, especialmente para los medicamentos herbarios. Se fomenta la colaboración internacional a través de redes como la Cooperación Regulatoria Internacional para Medicamentos Herbarios (IRCH). Un aspecto crítico es la restricción del uso de especies en peligro de extinción, cumpliendo con la convención CITES.
  • Regulación de prácticas y profesionales: Dado que los practicantes de MTCI son diversos, se requiere definir normas comunes de cualificación, competencias y conducta ética. La OMS trabajará en una clasificación y marco de cualificaciones internacionales para estos profesionales.
  • Supervisión y farmacovigilancia: Los Estados deben implementar sistemas de vigilancia de riesgos y asegurar que la publicidad de productos de MTCI sea ética y no contenga afirmaciones engañosas o no sustentadas científicamente.

3.3. Objetivo 3: Integración en los Sistemas de Salud

La integración de la MTCI es una pieza clave para la reorientación de los servicios de salud hacia la atención primaria y la cobertura sanitaria universal.

  • Marcos de políticas nacionales: Los gobiernos deben reconocer formalmente el papel de la MTCI dentro de sus planes nacionales de salud, asignando recursos suficientes y estableciendo mecanismos de garantía de calidad.
  • Integración en la educación médica: Se promueve un cambio educativo recíproco: incluir conocimientos básicos de medicina tradicional en los currículos de medicina convencional, y viceversa. Esto fomenta el respeto mutuo, la comunicación interprofesional y la colaboración en la prestación de servicios.
  • Continuidad del cuidado y ciclo de vida: La MTCI debe integrarse en todas las etapas, desde la promoción de la salud y prevención hasta el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos. Se recomienda incluir intervenciones de MTCI seguras y eficaces en los paquetes de servicios esenciales y en las listas nacionales de medicamentos esenciales.

3.4. Objetivo 4: Valor Intersectorial y Empoderamiento Comunitario

La MTCI posee un valor único que trasciende el ámbito sanitario, impactando en la cultura, la economía y el medio ambiente.

  • Colaboración intersectorial y «Una sola salud» (One Health): La promoción de conceptos de MTCI ayuda a integrar la salud humana, animal y ambiental. Esto requiere una coordinación estrecha entre sectores como agricultura, educación, comercio y protección ambiental para alcanzar los ODS.
  • Protección del Conocimiento Médico Tradicional (CMT): Es vital desarrollar marcos normativos que aseguren el acceso apropiado al CMT y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su uso y de los recursos genéticos asociados. Esto debe estar alineado con instrumentos internacionales como el Protocolo de Nagoya y el Tratado de la OMPI sobre Propiedad Intelectual, Recursos Genéticos y Conocimientos Tradicionales Asociados.
  • Documentación y preservación: Se insta a los Estados a establecer directrices para la documentación y registro del CMT, fomentando el aprendizaje intergeneracional para evitar la pérdida de estos conocimientos valiosos.

4. Implementación, Monitoreo y Evaluación

La implementación de esta estrategia requiere un compromiso sostenido a nivel nacional, regional y global. La OMS desempeñará un papel de apoyo técnico para ayudar a los Estados Miembros a adaptar estas directrices a sus capacidades y contextos locales.

Mecanismos de Seguimiento

Para asegurar que los objetivos se cumplan y la estrategia permanezca vigente, se han establecido los siguientes hitos de reporte:

  • Evaluación de medio término (2030): Se realizará una revisión para medir el progreso de los Estados Miembros y determinar si es necesario modificar las direcciones estratégicas según las necesidades emergentes. Este reporte se presentará ante la 83.ª Asamblea Mundial de la Salud.
  • Informe final (2034): Un análisis exhaustivo del impacto de la estrategia a diez años de su adopción, que se presentará ante la 87.ª Asamblea Mundial de la Salud.

El Rol de la OMS y los Socios Estratégicos

La Secretaría de la OMS se compromete a liderar la aplicación de la ciencia para fortalecer la evidencia, desarrollando directrices técnicas, terminologías estandarizadas y herramientas de inteligencia artificial responsable específicas para la MTCI. Asimismo, se fomentará la creación de una red mundial de centros clínicos de referencia en MTCI para la recolección de datos basada en la Familia de Clasificaciones Internacionales de la OMS (como la CIE-11).

Los socios y partes interesadas, incluidos los representantes de los Pueblos Indígenas y las instituciones de investigación, son fundamentales para la identificación de prioridades de innovación y para asegurar que la integración de la MTCI se realice de manera ética, inclusiva y transparente.

Conclusión

La Estrategia Mundial de la OMS sobre Medicina Tradicional 2025–2034 no es simplemente un documento técnico, sino una declaración de principios sobre el futuro de la salud global. Al reconocer el valor intrínseco de los conocimientos tradicionales y exigir simultáneamente el máximo rigor científico, la OMS propone un camino hacia sistemas de salud más resilientes, equitativos y centrados en la totalidad del ser humano. La integración exitosa de la medicina tradicional, complementaria e integradora tiene el potencial de catalizar el logro de la salud para todos, protegiendo al mismo tiempo la biodiversidad y el patrimonio cultural de la humanidad.

Fuente: OMS