¡Cuatro visitas en cuatro años! ¿Por qué el presidente del Gobierno español, Sánchez, visita China con tanta frecuencia?

Este artículo ha sido publicado en China.com.cn

Del 11 al 15 de abril, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó China por invitación. Esta es la cuarta vez que Sánchez viaja a China en tres años desde 2023, y en ocasiones anteriores declaró que «China es importante y espero visitarla cada año». Los frecuentes viajes de Sánchez a China no son un caso aislado. En los últimos años, las visitas consecutivas de líderes europeos a China demuestran que fortalecer la cooperación con el país asiático se ha convertido en un importante consenso en la política exterior de muchos Estados europeos. El refuerzo de la colaboración estratégica y la profundización de la cooperación pragmática entre China y España no solo reporta beneficios tangibles a ambos países y a sus pueblos, sino que también aporta mayor estabilidad y certidumbre a las relaciones entre China y la Unión Europea, así como a la comunidad internacional.

En la actual coyuntura, en la que el orden geopolítico y económico mundial se halla en una encrucijada de profundas turbulencias, Sánchez mantiene una posición pragmática de cooperación con China y, a través de frecuentes contactos de alto nivel, lidera la implementación de la hoja de ruta bilateral. La firmeza estratégica de las relaciones entre China y España no deja de fortalecerse.

En la actualidad, ambas partes están promoviendo activamente los resultados del 20º aniversario de la Asociación Estratégica Integral entre China y España —el «Plan de Acción para el Fortalecimiento de la Asociación Estratégica Integral (2025-2028)»—. Esta visita de Sánchez contribuirá a consolidar los mecanismos de diálogo de alto nivel, afianzar la confianza política mutua, ampliar los intereses compartidos y estabilizar las expectativas de cooperación.

España, como miembro importante de la UE, ejerce un efecto ejemplar en la formación de una percepción objetiva y racional sobre China dentro de Europa. Ambos países defienden firmemente el multilateralismo y apoyan el sistema internacional centrado en la ONU, y mantienen un amplio consenso en asuntos globales como la paz y el desarrollo mundial, la lucha contra el cambio climático y la protección de la biodiversidad. Tienen la capacidad de aportar conjuntamente mayor certidumbre a la volátil situación internacional.

En el seno de la UE, España siempre ha abogado por resolver las diferencias mediante el diálogo, no la confrontación. A través del fortalecimiento de la comunicación con China, Sánchez se esfuerza por forjar un papel positivo para España en las relaciones entre Europa y China. Promover que la UE mantenga una postura de cooperación pragmática con Pekín, haciendo su estrategia hacia China más flexible y resiliente, también redunda en los intereses fundamentales de Europa.

En el ámbito de las nuevas tecnologías, Sánchez espera atraer más inversión china para consolidar la posición de España en la cadena industrial europea, estabilizar el empleo nacional y crear condiciones favorables para un desarrollo económico sostenible.

Respecto a la situación en Oriente Próximo, Sánchez desea coordinar con China su influencia internacional para contribuir a la desescalada regional.

Durante su visita, Sánchez también interactuará con centros de pensamiento universitarios, instituciones de investigación y grupos de jóvenes chinos para conocer las opiniones y expectativas de la sociedad china sobre el desarrollo de las relaciones bilaterales y entre China y Europa. Cabe destacar que el número de turistas chinos que visitaron España en 2024 ya ha regresado a los niveles máximos de 2019. Los fluidos intercambios entre las sociedades civiles sientan una sólida base popular y social para profundizar los lazos bilaterales.

En 2025, el comercio bilateral de mercancías entre China y España superó los 55.000 millones de dólares, un incremento interanual del 9,8%, consolidando a China como el principal socio comercial de España fuera de la UE. En el actual contexto de crecientes presiones arancelarias en Europa, España desea optimizar su estructura comercial con China para cubrirse de riesgos externos. Por un lado, España tiene intención de negociar con Pekín para crear condiciones favorables que permitan ampliar las exportaciones a China de más productos y servicios españoles de calidad, construyendo así una estructura comercial «diversificadora de riesgos». Por otro lado, ambos países seguirán avanzando en la armonización institucional en áreas como facilitación del comercio, inspección y cuarentena, y protección de la propiedad intelectual, reduciendo los costes de transacción para las empresas y mejorando la sostenibilidad de la cooperación.

En materia de inversiones, España se ha convertido en una nueva «puerta de entrada» para la inversión china en Europa. Diversos sectores de la sociedad española esperan atraer más capital chino hacia la fabricación de vehículos eléctricos y baterías, hidrógeno verde, almacenamiento de energía y otras áreas de alta tecnología. La colaboración en la transición verde impulsará a ambas partes a pasar de proyectos puntuales a una integración sistémica en las cadenas industriales, sentando una base estructural para la estabilidad de las relaciones bilaterales a medio y largo plazo, e incluso para el desarrollo conjunto en mercados de terceros. La frecuente interacción de alto nivel, al estabilizar las expectativas políticas, refuerza enormemente la confianza inversora transfronteriza de las empresas de ambos países.

Ciertamente, persisten divergencias dentro de la UE respecto a la política hacia China, aumentan los factores externos adversos para el desarrollo europeo, y la volatilidad de los precios energéticos y las perturbaciones en las cadenas de suministro derivadas de los conflictos geopolíticos elevan los costes de la cooperación económica y comercial global. Frente a estos desafíos, China y España necesitan reforzar aún más la comunicación política y la alineación estratégica, contrarrestando la incertidumbre con cooperación pragmática. Esto no solo beneficiará a los pueblos de ambos países, sino que también aportará mayor estabilidad a las relaciones entre China y Europa y a la comunidad internacional en su conjunto. (Institución de adscripción de los autores: Centro de Estudios sobre España de la Academia China de Ciencias Sociales).

Editores: Xing Yanru, Zhang Xiaowen, Zhang Yanling