El distrito de Jiading, una joya entre la tradición y la modernidad dentro de Shanghai

Con más de 800 años de historia, este territorio ha evolucionado desde sus raíces como centro cultural y artesanal hasta convertirse en una referencia nacional en sectores de alta tecnología

El distrito de Jiading, situado al noroeste de Shanghái, constituye uno de los ejemplos más singulares de la capacidad de China para integrar la preservación de su patrimonio histórico con el impulso de la innovación y el desarrollo tecnológico. Con más de 800 años de historia, este territorio ha evolucionado desde sus raíces como centro cultural y artesanal hasta convertirse en una referencia nacional en sectores de alta tecnología, especialmente en la industria del automóvil y la fabricación avanzada.

Bajo el lema de la convivencia entre tradición y modernidad, Jiading representa una síntesis del modelo de desarrollo chino contemporáneo. En sus calles y espacios culturales perviven expresiones artísticas y ceremoniales ancestrales —como la cultura del té, los oficios artesanales y las tradiciones vinculadas al pensamiento confuciano— mientras alberga algunas de las infraestructuras tecnológicas e industriales más avanzadas del país.

Entre sus símbolos más destacados se encuentra el Templo de Confucio de Jiading, considerado uno de los mayores y mejor conservados dedicados al filósofo chino fuera de Pekín, reflejo del valor histórico que el distrito concede a la educación, la cultura y la transmisión del conocimiento. Al mismo tiempo, Jiading acoge el Circuito Internacional de Shanghái, el único circuito permanente de Fórmula 1 de China y uno de los grandes iconos de la innovación automovilística del país, además de concentrar importantes centros de investigación, desarrollo industrial y movilidad inteligente.

En el acto  de presentación en el Centro Cultural de China en Madrid, participaron la ministra consejera de la Embajada de la República Popular China en España, Gong Jiajia; la subdirectora del Centro Cultural de China en Madrid, Xu Tingting; la directora de la Oficina de Cultura y Turismo de Jiading, He Donging; así como la presidenta de la Fundación Cátedra China, Marta Montoro, junto con patronos y asesores de la Fundación.

Durante la jornada, los asistentes pudieron acercarse a algunas de las manifestaciones más representativas del patrimonio cultural inmaterial chino, descubriendo tradiciones que conservan un elevado valor histórico, artístico y humano y que continúan desempeñando un papel relevante como vehículo de diálogo intercultural y entendimiento mutuo.

En la sesión inaugural se destacó la importancia de profundizar en el intercambio cultural y en el conocimiento recíproco de las tradiciones de ambos países como herramienta para fortalecer las relaciones entre España y China.

Posteriormente, se desarrollaron diferentes talleres y demostraciones orientados a mostrar las singularidades culturales de Jiading. Entre ellas destacó el bordado de Suzhou (SuXiu), una de las expresiones más refinadas del arte textil chino, reconocida por la delicadeza de sus diseños y el empleo de hilos de seda para representar escenas tradicionales y motivos artísticos.

Asimismo, el Centro Cultural presentó una exhibición de la técnica de incrustación de hilo de oro prensado, una disciplina artesanal que pone en valor la excelencia de los oficios tradicionales chinos. Los asistentes también pudieron conocer la técnica textil Yaobanbu y participar en una experiencia inmersiva sobre la cultura del té, donde se explicaron sus orígenes, variedades y ceremonias, una práctica milenaria reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El encuentro permitió mostrar cómo Jiading se ha consolidado como un espacio donde tradición e innovación no se presentan como conceptos opuestos, sino como elementos complementarios de una misma visión de desarrollo, proyectando una imagen de China abierta al intercambio cultural y comprometida con la preservación de su legado histórico en diálogo con el progreso tecnológico.