Desde pequeña ha considerado que estudiar era una oportunidad para construir su futuro, y aunque en su familia nunca se ha impuesto la educación como una obligación, siempre se ha valorado la disciplina. La constancia de estudiar y trabajar a diario, unido al apoyo recibido por su familia, han llevado a Ruiqi Jinzhang a obtener la nota más alta en la fase general de la PAU de la Región de Murcia con un 10 sobre 10, la misma calificación con la que acabó el bachillerato. Un resultado que más allá de que ahora puede elegir estudiar donde y lo que quiera -hará el doble grado de Administración y Dirección de Empresas más Derecho-, refleja, cuenta, un ejemplo de como es posible crecer entre dos culturas y sentirse parte de ambas.
Nacida en España pero de ascendencia china -sus padres llegaron hace 23 años- no olvida sus raíces. De hecho, este verano, tras todo el esfuerzo realizado, viaja a la República Popular China a visitar a su familia. Es ahí, expresa, donde ha adquirido uno de los valores que hoy le han permitido llegar a ser la mejor de la Prueba de Acceso a la Universidad en la Región de Murcia. Considera que lo que más ha influido en su forma de ser no son tanto costumbres o tradiciones concretas, sino los valores que se le han inculcado desde pequeña en la familia, “especialmente la importancia de la responsabilidad y el esfuerzo”.
Pero el conocimiento de ambas culturas es, no obstante, uno de los puntos a valorar. Pues si bien cree que ambas culturas valoran muchas cosas en común, si que tienden a priorizar ligeramente aspectos distintos. Mientras que la cultura china pone algo más de énfasis en la disciplina y la constancia, España valora más la participación y la expresión de opiniones propias. No obstante, aclara: “La diferencia entre ambos enfoques no es muy grande, ya que comparten el mismo objetivo de educar y formar a los jóvenes”.
Ahora, en un momento decisivo, Ruiqi Jinzhang, la segunda de tres hermanas, habla de las nuevas generaciones de españoles de origen chino y como pueden servir de puente entre España y China. Su papel, asegura, puede ser “especialmente relevante”, pues conocen de cerca tanto la cultura china como la española. Esto les permite comprender ambas perspectivas y contribuir a un mayor entendimiento mutuo. “Comprender otra cultura es más sencillo cuando hay personas que actúan como puente entre ambas”.


