HICOOL 2026: China conecta talento global, capital y tecnología para convertir proyectos en empresas

La nueva edición de HICOOL Global Entrepreneur Summit abre este 26 de agosto en Pekín con más de 600 expositores, más de 300 proyectos emprendedores y más de 300 instituciones de inversión. Detrás de las cifras hay algo más que una gran exposición tecnológica: un modelo creado para localizar talento y proyectos, conectarlos con capital, industria y servicios de incubación y facilitar que puedan desarrollarse empresarialmente en la ciudad.

Más de 600 expositores, 300 proyectos emprendedores y 300 instituciones de inversión participan desde este miércoles en HICOOL 2026 Global Entrepreneur Summit, que se celebra hasta el 29 de agosto en el China International Exhibition Center de Shunyi, en Beijing. La organización dispone este año de unos 23.000 metros cuadrados de espacio expositivo, distribuidos en cinco grandes áreas, y las autoridades municipales prevén superar las 50.000 visitas durante los cuatro días de actividad.

Las dimensiones ayudan a entender el evento, pero no explican completamente qué es HICOOL. La plataforma, creada en 2020 y organizada por la Beijing Overseas High-level Talents Association, nació como una combinación de competición internacional de emprendimiento y cumbre para emprendedores. Con el tiempo ha ido añadiendo servicios de incubación, inversión, formación, espacios empresariales y conexión con administraciones y compañías. Su funcionamiento permite observar una parte menos visible de la política de innovación de Pekín: no basta con disponer de universidades, investigadores, laboratorios o financiación si no existen mecanismos que permitan convertir esos recursos en proyectos empresariales y llevar después esos proyectos hasta el mercado.

De la innovación a la industria

El lema elegido para 2026, “从创新源头,到产业潮头”, puede traducirse como “De la fuente de la innovación a la vanguardia de la industria”. Resume bastante bien la lógica con la que  Beijing presenta esta edición: acercar investigación, nuevas tecnologías y talento emprendedor a quienes pueden financiar, fabricar, probar o comercializar esas soluciones.

El programa incluye inteligencia artificial, robótica, fabricación avanzada, salud y biomedicina, nuevas energías, nuevos materiales y tecnologías bajas en carbono, junto a campos todavía más emergentes como las interfaces cerebro-ordenador, la biología sintética o determinadas tecnologías vinculadas a la economía de baja altitud. La cumbre incorpora además más de 50 actividades, distintos escenarios especializados y foros dedicados, entre otros asuntos, a la transferencia de investigación hacia la industria, la aplicación comercial de la inteligencia artificial y la internacionalización empresarial.

Entre las tecnologías que el Gobierno municipal y Beijing Daily destacan en la apertura de este año aparecen los chips UWB de NewRadio Technologies para posicionamiento y computación espacial, láseres ultravioleta de picosegundos, software industrial de simulación empleado en el sector aeroespacial, modelos de inteligencia artificial, manos robóticas blandas, sistemas contra drones e infraestructura de datos para IA. En el caso de NewRadio, la propia compañía confirma que desarrolla chips UWB destinados a aplicaciones como teléfonos inteligentes, automoción, dispositivos conectados, posicionamiento de precisión y navegación interior. Las afirmaciones sobre clientes concretos o sobre la sustitución de tecnologías extranjeras proceden, sin embargo, de la información institucional difundida con motivo de HICOOL y deben entenderse como tales.

Más de 10.000 proyectos para seleccionar 200

La exposición es únicamente la parte más visible del sistema. Antes de que HICOOL 2026 abriera sus puertas, su competición internacional de emprendimiento llevaba funcionando desde enero. Los datos definitivos publicados por Pekín sitúan en 10.209 los proyectos inscritos y en 13.472 los emprendedores participantes, procedentes de 141 países y regiones. Es la mayor cifra registrada desde la creación del concurso.

La dimensión internacional no es solo nominal. Una información en inglés del Gobierno de Pekín señalaba ya en junio que los proyectos clasificados como procedentes del extranjero representaban aproximadamente el 56% de las candidaturas y que los participantes extranjeros superaban el 30% del total. El proceso de selección ha incluido rondas en varios distritos de Pekín y competiciones en Hong Kong y Singapur, además de mecanismos de reconocimiento y recomendación con concursos internacionales como SLINGSHOT, de Singapur, y HK Tech 300.

Después de 170 encuentros y rondas de competición, el proceso ha terminado seleccionando 200 proyectos ganadores: 12 primeros premios, 36 segundos, 68 terceros y 84 premios adicionales. Los 48 proyectos que llegaron a la final se concentraron especialmente en inteligencia artificial y robótica, nuevos medicamentos y dispositivos médicos, nuevos materiales, energías avanzadas y tecnologías bajas en carbono. De ellos, 32 pertenecían al grupo internacional y 32 ya habían recibido algún tipo de financiación previa.

El concurso tampoco termina necesariamente con la entrega de un premio. La documentación oficial de 2026 contempla servicios de incubación, asesoramiento empresarial, apoyo para establecerse en  Beijing, presentación de productos y conexión con inversores e industrias. Este año se ha incorporado además de forma piloto un mecanismo de “premio + inversión”, por el que los proyectos ganadores pueden obtener prioridad para coinversiones de plataformas asociadas a HICOOL cuando capten determinadas rondas de financiación.

Una infraestructura alrededor del emprendedor

Esta continuidad explica por qué HICOOL es más interesante como mecanismo de innovación que como simple feria tecnológica. A lo largo de los años, la plataforma ha construido lo que denomina un sistema de servicios de seis componentes: competición y cumbre, servicios de acompañamiento empresarial, escuela de emprendimiento, fondos de inversión, parques empresariales y una plataforma digital para conectar recursos. El HICOOL Industrial Park de Shunyi funciona además como uno de los espacios físicos destinados a recibir proyectos después de la competición y ofrece servicios que van desde el registro empresarial y las solicitudes administrativas hasta el contacto con inversores.

Los datos acumulados permiten comprobar que existe actividad después del concurso, aunque deben atribuirse a la propia plataforma y a las autoridades de  Beijing. Según las cifras más recientes difundidas el 25 de agosto, HICOOL atribuye a sus siete años de actividad la incubación o desarrollo de cinco empresas que han llegado a cotizar, 18 unicornios y 219 empresas calificadas como especializadas e innovadoras, mientras que los proyectos ganadores habrían conseguido más de 71.900 millones de yuanes, unos 10.000 millones de dólares, en financiación posterior a su paso por la competición.

Es importante utilizar los datos más recientes porque las cifras han evolucionado incluso durante las últimas semanas. Documentación municipal publicada en junio y principios de agosto todavía hablaba de cinco cotizadas, 17 unicornios, 208 empresas especializadas y 69.500 millones de yuanes de financiación posterior. La actualización previa a la apertura de HICOOL 2026 eleva esos registros a 18 unicornios, 219 empresas y 71.900 millones.

En Shunyi, donde se encuentra el parque industrial de HICOOL y se celebra de manera permanente la competición, la administración del distrito asegura que ya se habían implantado 522 proyectos vinculados a la plataforma a 26 de agosto, 159 de ellos ganadores de alguna edición, y que solo durante 2026 se habían añadido 86 nuevos proyectos. Ese dato se refiere específicamente al distrito de Shunyi y no debe confundirse con el número total de compañías creadas o apoyadas por HICOOL en todo Pekín.

¿Por qué Beijing reúne científicos, startups, inversores y administraciones?

La respuesta está precisamente en esa continuidad entre selección, financiación y establecimiento empresarial. Pekín dispone de una concentración muy elevada de universidades, laboratorios, investigadores, empresas tecnológicas y fondos de inversión, pero la existencia simultánea de esos recursos no garantiza por sí misma que una investigación se transforme en una empresa, que una startup encuentre un primer cliente industrial o que un equipo extranjero conozca dónde instalarse y cómo acceder a financiación.

El Gobierno municipal formula esta cuestión como la necesidad de integrar mejor la cadena de innovación, la cadena industrial, la cadena de capital y la cadena de talento. HICOOL es una de las plataformas que intenta materializar esa conexión: la competición localiza proyectos; inversores y expertos participan en su evaluación; empresas plantean problemas reales que las startups pueden intentar resolver; los distritos ofrecen políticas, espacios y servicios para atraer proyectos; y los parques e incubadoras proporcionan una estructura para que algunas iniciativas permanezcan en la ciudad después del evento.

Un ejemplo especialmente significativo aparece este año en los denominados Enterprise Challenges, donde grandes compañías plantean necesidades tecnológicas concretas y equipos emprendedores desarrollan posibles soluciones. En agosto, uno de estos concursos dedicados a robótica inteligente reunió cerca de 50 proyectos para trabajar sobre problemas reales de líneas de producción. La finalidad declarada era acortar el recorrido entre el desarrollo tecnológico y su posible aplicación industrial.

En ese sentido, HICOOL permite ver una característica importante del ecosistema tecnológico chino. Una parte de la política de innovación no se materializa únicamente mediante grandes planes nacionales, financiación pública para investigación o apoyo a sectores estratégicos. También adopta formas más operativas: concursos, incubadoras, fondos, espacios industriales, programas de aterrizaje empresarial y mecanismos de conexión con clientes y escenarios reales.

Una puerta de entrada internacional al ecosistema de Beijing

La dimensión internacional constituye otra pieza de ese modelo. HICOOL se creó originalmente con una fuerte orientación hacia talento formado o establecido en el extranjero y ha ampliado progresivamente su radio de acción. En 2026, la competición recibió proyectos de 141 países y regiones y ha mantenido rondas y colaboraciones fuera de Pekín, especialmente en Hong Kong y Singapur.

El evento de este año incorpora además un área específica de cooperación internacional y otra dedicada a proyectos procedentes de universidades internacionales. Según la información difundida por Pekín, participan más de 70 proyectos vinculados a más de 20 universidades internacionales, junto a iniciativas tecnológicas procedentes de países como Singapur y Alemania.

La cumbre que comienza este 26 de agosto será, por tanto, una oportunidad para observar qué empresas y tecnologías consiguen sobresalir entre los cientos de proyectos presentes. Todavía resulta prematuro elaborar una lista de las startups más relevantes de HICOOL 2026: durante los cuatro días de actividad se producirán presentaciones, demostraciones y nuevos anuncios que permitirán valorar mejor qué proyectos tienen verdadero recorrido tecnológico o empresarial.

Por ahora, la principal historia de HICOOL no está únicamente en las tecnologías que llenan los pabellones de Shunyi. Está en el sistema que Pekín intenta construir alrededor de ellas: detectar talento, encontrar proyectos, conectarlos con capital e industria y reducir la distancia que separa una idea tecnológica de una empresa capaz de llevarla al mercado.