La World Artificial Intelligence Conference (WAIC), que se celebra en Shanghai del 17 al 20 de julio, se ha convertido en el mejor escaparate para entender esa estrategia. Más de 1.100 empresas, unos 3.000 productos y más de 300 estrenos mundiales convierten esta edición en la mayor de su historia. Además, como dato curioso, la exposición supera los 100.000 metros cuadrados, el equivalente a unos 14 campos de fútbol, y se ha montado en apenas 12 días gracias a una combinación de gemelo digital y construcción modular.
Pero lo más interesante es que la conferencia ha destapado sus cartas antes incluso de abrir sus puertas. En vísperas de la inauguración, la organización publicó la lista oficial de estrenos, las cifras de la exposición y su selección de productos más representativos. Ya no hace falta adivinar qué veremos. Ya sabemos con qué quiere sorprender China, y esa selección dice mucho de hacia dónde quiere llevar la inteligencia artificial. Estas son las trece claves para entenderlo.
1. Xi Jinping asiste por primera vez, y eso es muy importante
Empecemos por la noticia que ha eclipsado a todas las demás.
Xi Jinping ha asistido en persona a la ceremonia de apertura y ha pronunciado el discurso inaugural. Es la primera vez que lo hace desde que la conferencia nació en 2018. Hasta ahora se limitaba a enviar cartas de felicitación, y en las dos últimas ediciones fue el primer ministro Li Qiang quien presidió la inauguración.
Xi expone de forma sistemática la posición de China sobre el desarrollo y la gobernanza de la inteligencia artificial.
El mensaje es inequívoco. La IA ya no es solo una cuestión tecnológica para Beijing, sino un pilar central de su estrategia internacional.
Tampoco es casualidad que la conferencia se celebre junto a una Reunión de Alto Nivel sobre Gobernanza Global de la IA, apenas unos días después de que Naciones Unidas debatiera en Ginebra sobre normas para esta tecnología, un debate que dejó a la vista las diferencias entre los enfoques de Estados Unidos y China.
El lema de esta edición, «Alianza en la IA para un futuro más brillante», tampoco es casual. La palabra “alianza” refleja la voluntad de Pekín de presentarse como socio tecnológico, especialmente ante los países que han quedado fuera de los marcos regulatorios occidentales.
2. Los «diez tesoros»: la fotografía más precisa de las prioridades chinas
Cada año, el comité organizador selecciona entre miles de productos los llamados «tesoros de la exposición», el máximo reconocimiento oficial del área expositiva.
La lista de 2026, revelada en la víspera de la apertura, funciona como una declaración de intenciones.
En ella conviven un supercomputador de IA cien por cien nacional, un robot humanoide comercial, teléfonos construidos alrededor de agentes, unas gafas inteligentes, un agente de propósito general y una farmacia robotizada.
Hay un detalle que merece atención. Los criterios oficiales de selección de este año ponen el acento en el potencial de despliegue industrial y el valor económico, no solo en la innovación técnica.
Después de años en los que los robots ganaban premios por correr o hacer volteretas, ahora lo que puntúa es si el producto puede venderse y funcionar en escenarios reales.
Ese cambio de criterio resume mejor que ningún anuncio hacia dónde ha girado el sector en China.
3. Los agentes dejan de responder para empezar a trabajar
Si ChatGPT marcó el inicio de la inteligencia artificial conversacional, los agentes pretenden inaugurar una etapa completamente distinta. Ya no se trata únicamente de responder preguntas o redactar un texto, sino de ejecutar tareas completas utilizando diferentes aplicaciones y herramientas. Un agente puede buscar información, organizar un proceso, coordinar varios pasos e incluso colaborar con otros agentes para alcanzar un objetivo.
En esta edición los agentes tienen nombre propio y hasta pabellón propio.
El H1, dedicado a aplicaciones y ecosistema, gira en gran medida alrededor de ellos.
StepFun presenta Step AOS, descrito como el primer sistema operativo del mundo nativo para agentes, y Baidu lleva a la exposición su agente de propósito general Dazi, incluido entre los diez tesoros.
La idea de un sistema operativo para agentes resume bien hacia dónde va la industria: si los agentes van a trabajar por nosotros, alguien tiene que orquestarlos.
4. El teléfono móvil vuelve a reinventarse, y ya no es una hipótesis
Desde la llegada del smartphone, la evolución de los teléfonos ha consistido principalmente en mejorar la cámara, la pantalla o el procesador. La WAIC plantea una pregunta diferente: ¿y si el verdadero cambio estuviera en la forma de utilizar el dispositivo?
Esta edición no trae uno, sino dos teléfonos construidos alrededor de agentes.
El Nubia NaviX Ultra, presentado como el primer smartphone de agente de IA del mundo, integra el asistente de ByteDance. Y el STEPX Neo, incluido entre los diez tesoros, funciona sobre el sistema operativo de agentes de StepFun y es por ahora el único teléfono que ha superado el nivel L3 del nuevo estándar nacional chino que clasifica el grado de inteligencia de los terminales.
La apuesta llega en un momento muy concreto. Según la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, 2026 será el primer año en el que las ventas de móviles y ordenadores con IA superen a las de los dispositivos convencionales.
China ya superó los 100 millones de terminales inteligentes con IA vendidos el año pasado. El teléfono agente no es una rareza de feria, es la punta de lanza de un mercado que ya existe.
5. Los robots ya no quieren impresionar, quieren solucionar problemas
Durante años las ferias tecnológicas se llenaban de robots que bailaban, jugaban al fútbol o saludaban a los visitantes. Eran demostraciones espectaculares, pero pocas veces permitían imaginar una aplicación práctica fuera del recinto.
En Shanghái el mensaje es diferente, y esta vez viene respaldado por datos y por una decisión muy simbólica.
El único robot corporeizado incluido entre los diez tesoros es el Yuanzheng A3 Ultra de AgiBot, un humanoide comercial de tamaño completo, con 174 centímetros de altura pensados para integrarse en espacios de trabajo humanos sin necesidad de adaptarlos.
La compañía lo presenta como el primer humanoide del mundo preparado para producción en masa y despliegue comercial.
El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información espera que China produzca 100.000 robots humanoides este año, y la tasa de adopción de IA entre las grandes empresas industriales del país ya supera el 30 por ciento. En la exposición, el pabellón H3 está dedicado por completo a la inteligencia corporeizada, con 208 terminales de este tipo expuestos y empresas como AgiBot, Unitree, UBTech, Fourier Intelligence o EngineAI.
6. La gran batalla está ocurriendo dentro de los centros de datos
Huawei será uno de los grandes focos de atención con el Atlas 950, presentado oficialmente como el supernodo de mayor escala de la industria.
Es una plataforma basada en procesadores Ascend que forma parte de la estrategia china para construir una infraestructura propia de inteligencia artificial, sin depender de tecnología estadounidense.
Pero el gesto más simbólico en este terreno lo protagoniza Sugon, cuyo Shuguang 8000 «Dengfeng» figura entre los diez tesoros.
Se trata del primer supercluster de IA de China con cien mil aceleradores construido íntegramente con tecnología nacional, desde el chip hasta la refrigeración.
En total, la exposición reúne 108 modelos de chips, y en la sede de Zhangjiang más de diez fabricantes chinos de procesadores de propósito general expondrán uno junto a otro, algo que permitirá comparar por primera vez en un mismo espacio casi todo el ecosistema de computación nacional. En plena guerra tecnológica entre China y Estados Unidos, esta parte de la conferencia será probablemente una de las más observadas por la industria.
7. Los nuevos modelos: 261 en una sola exposición
Entre los estrenos confirmados figura el M3 de MiniMax, un modelo multimodal de gran escala que la startup de Shanghái presentará en la conferencia.
MiniMax es una de las empresas de modelos mejor financiadas de China, y su lanzamiento en casa, ante el presidente del país, tiene mucho de puesta de largo.
Baidu, por su parte, desplegará lo que llama su matriz completa: chips, nube, modelos y agentes en una sola oferta integrada.
El dato agregado impresiona todavía más que cualquier lanzamiento individual: la exposición reúne 261 grandes modelos.
Las 394 empresas de IA de cierto tamaño radicadas en Shanghái generaron el año pasado una producción conjunta de 637.000 millones de yuanes, casi un 40 por ciento más que el año anterior.
Queda claro que la ciudad no solo acoge la conferencia, es uno de los motores del sector.
8. La inteligencia artificial quiere comprender el mundo, no solo hablar sobre él
Uno de los conceptos que más aparecerá durante la WAIC será el de los llamados modelos del mundo.
Los grandes modelos actuales son muy buenos generando texto, imágenes o código, pero todavía tienen muchas dificultades para comprender cómo funciona un entorno físico y anticipar las consecuencias de una acción.
Esta capacidad resulta fundamental para robots, vehículos autónomos, sistemas industriales o simuladores científicos. Su creciente protagonismo confirma que la conversación en China empieza a desplazarse desde los modelos conversacionales hacia sistemas capaces de interactuar con el entorno físico. Puede que no sea el tema más conocido para el gran público, pero sí uno de los que mejor refleja hacia dónde quiere avanzar la investigación en inteligencia artificial.
9. ¿Puede una sola persona dirigir una empresa gracias a la inteligencia artificial?
Una de las propuestas más llamativas de la WAIC 2026 tiene un nombre que llama la atención: One Person Company (OPC).
La idea consiste en aprovechar agentes de inteligencia artificial para que una sola persona pueda gestionar tareas que tradicionalmente requerían un equipo completo, desde programación y diseño hasta marketing, atención al cliente, análisis de datos o administración.
Lejos de ser una simple curiosidad, el concepto tiene ya presencia física en la exposición: el pabellón H4, dedicado a la conexión global, reúne 158 startups y 22 proyectos OPC, además de las competiciones y encuentros con inversores de WAIC Future Tech.
Probablemente muchas de estas propuestas todavía estén en una fase muy inicial, pero merece la pena observarlas porque yo creo que van a anticipar cómo será el emprendimiento durante la próxima década.
10. La inteligencia artificial también quiere hacer ciencia, y ya tiene premio
La mayoría de las noticias sobre IA se centran en asistentes virtuales o generación de imágenes, pero una parte muy importante de la investigación se está desarrollando lejos del consumidor final.
La WAIC reunirá empresas que utilizan inteligencia artificial para diseñar proteínas, descubrir nuevos fármacos, desarrollar materiales o acelerar procesos científicos que hasta hace pocos años requerían meses o incluso años de trabajo.
Es significativo que entre los diez tesoros de esta edición figure precisamente una aplicación de este tipo: la farmacia robotizada de Ant Group, impulsada por Lingbo, su modelo corporeizado capaz de funcionar sobre distintos tipos de robot.
Además, la IA aplicada a la ciencia, conocida como AI4S, será uno de los ejes temáticos de los foros.
La IA científica no es nada nueva, pero antes se quedaba en los laboratorios y ahora empieza a mostrarse en este tipo de escaparates, lo que apunta a una aplicación comercial e industrial cada vez mayor.
11. Shanghái quiere convertir toda la ciudad en una demostración de inteligencia artificial
La WAIC ya no es únicamente una conferencia que se celebra dentro de un recinto ferial.
Con el programa WAIC City Walk, la organización ha diseñado seis rutas temáticas que conectan más de 30 puntos de experiencia repartidos por los dieciséis distritos de la ciudad: centros comerciales, museos, espacios de innovación, barrios enteros.
Más que una actividad turística, City Walk refleja una idea muy presente en la estrategia china: la innovación debe mostrarse funcionando en entornos reales y no limitarse a un stand de exposición. La propia ciudad se convierte así en un laboratorio donde empresas, ciudadanos e instituciones pueden experimentar con nuevas aplicaciones.
12. No todo consiste en enseñar tecnología: también hay que venderla
Muchas ferias tecnológicas son grandes escaparates donde las empresas presentan productos esperando atraer la atención de clientes o medios de comunicación.
La WAIC quiere ir un paso más allá, y esta vez las cifras ya están sobre la mesa. Antes incluso de abrir sus puertas, la conferencia ha facilitado la puesta en marcha de 57 grandes escenarios de aplicación y ha reunido 16.200 millones de yuanes en acuerdos de intención de cooperación.
A través del programa WAIC Connect se reunirán delegaciones de compradores, grandes compañías, administraciones públicas e industrias que buscan soluciones concretas. Este enfoque ayuda a entender una de las diferencias más interesantes del ecosistema chino.
La conferencia no solo pretende mostrar innovación, sino acelerar su adopción, hasta el punto de convertirse en una plataforma de negocio y no únicamente en una feria tecnológica.
13. La universidad quiere ocupar un lugar protagonista, y trae nombres de peso
Una de las novedades más interesantes de esta edición es el nacimiento de WAIC Academic, la primera conferencia científica internacional integrada dentro de la WAIC. Ya conocemos los detalles, y son ambiciosos.
La lista de invitados confirma la apuesta. Richard Sutton, pionero del aprendizaje por refuerzo y Premio Turing 2024, pronunciará una de las conferencias principales, y en total participarán nueve ganadores del Premio Turing y del Nobel.
Su creación confirma que China quiere que la WAIC deje de ser únicamente una feria empresarial para convertirse también en un referente científico internacional, sin pretender competir de la noche a la mañana con congresos históricos como NeurIPS o ICML.
¿Qué nos dirá realmente la WAIC 2026?
Durante los próximos días veremos cientos de demostraciones que intentarán captar la atención de los asistentes.
Como ocurre en todas las grandes conferencias tecnológicas, algunas desaparecerán pocos meses después y otras terminarán convirtiéndose en productos utilizados por millones de personas.
Los diez tesoros ya nos han dado la primera pista, y la segunda llegará con la entrega de los Premios SAIL, el mayor reconocimiento de la conferencia.
Más allá del ganador, la selección de los treinta finalistas permite entender qué tecnologías considera China realmente estratégicas.
Leídas juntas, ambas listas ofrecen una fotografía bastante precisa de las prioridades del país en inteligencia artificial: computación propia, agentes que trabajan, robots que se venden y ciencia que sale del laboratorio.
Sin embargo, la conclusión más importante quizá ya la tengamos antes de que abra la exposición.
Cuando el presidente de un país decide inaugurar personalmente una feria tecnológica por primera vez en ocho ediciones, el mensaje trasciende cualquier producto concreto.
China quiere transmitir una idea mucho más amplia: la inteligencia artificial ya no consiste únicamente en desarrollar un modelo mejor que el de la competencia.
La apuesta pasa por construir un ecosistema completo donde convivan universidades, startups, grandes tecnológicas, centros de datos, robots, financiación, compradores y escenarios reales de aplicación.


