El informe ‘España-China: Asociación estratégica para el conocimiento mutuo’, publicado por el Instituto Galego de Análisis y Documentación Internacional IGADI-Observatorio de la Política China y coordinado por Daniel González Palau y Raquel Isamara León de la Rosa, analiza cómo los actores subestatales se han convertido en agentes cada vez más relevantes en la relación bilateral, actuando como elementos estructurales. La publicación examina el impacto de la Asociación Estratégica Integral España-China desde 2005, así como la actualidad del Plan de Acción España-China 2025-2028, que busca elevar la relación bilateral tras décadas de amistad y crecimiento exponencial.
El informe, que cuenta con destacadas analistas, ofrece una visión panorámica general de la cooperación descentralizada entre China y España, situando a la Fundación Cátedra China como una de las principales instituciones que en España trabajan por fortalecer la relación entre ambos países. Para ello, destaca iniciativas como el Diálogo de Alcaldes que organizó en 2025 junto a la Asociación de Amistad del Pueblo Chino con el Extranjero en Chongqing.
«En relación al ecosistema de conocimiento en España sobre China, desde la sociedad civil, destaca el trabajo de la Fundación Cátedra China, con una intensa actividad conectando el mundo institucional, académico y empresarial, cristalizada en actividades ya clásicas como los Premios Cátedra China o novedosas como el referenciado Diálogo de Alcaldes», recoge el informe.
Con motivo de la presentación del estudio, la presidenta ejecutiva de la Fundación Cátedra China, Marta Montoro, intervino en un programa en el que subrayó el papel de la Fundación como puente entre ambos países. y su objetivo de «dar a conocer en España la realidad de la China del siglo XXI para beneficio mutuo».
En este sentido, señaló la necesidad de reforzar el conocimiento en la sociedad civil, donde considera que aún existen carencias en el acercamiento a China, tanto en su evolución política como en su proceso de modernización. «Notábamos y seguimos notando esa falta de conocimiento de la China real», apuntó.
La presidenta puso en valor el buen momento de las relaciones institucionales entre ambos países, reflejado en visitas como la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o la de los Reyes de España en 2025, que, a su juicio, han contribuido a elevar el vínculo a una auténtica relación de Estado. No obstante, destacó también el creciente interés en el ámbito autonómico y local, especialmente en el plano empresarial, cultural y social.
En relación con la economía, subrayó que la modernización china y sus inversiones pueden desempeñar un papel relevante en el desarrollo industrial español, lo que refuerza la necesidad de consolidar unas relaciones bilaterales «más fuertes, sólidas y estables». Asimismo, defendió la importancia de trasladar este interés al ámbito educativo, fomentando no solo el aprendizaje del idioma, sino también el estudio de la política y las relaciones internacionales de China, en un contexto marcado por lo que definió como un «cambio civilizatorio» y una creciente apuesta por el multilateralismo.
Entre las iniciativas impulsadas por la fundación, destaca el Diálogo de Alcaldes, que ha contribuido a estrechar la cooperación entre ciudades de ambos países, generando oportunidades económicas y culturales a nivel local. «Ha revitalizado muchísimo las relaciones y el conocimiento mutuo», afirmó.
La presidenta también puso en valor la colaboración con universidades y centros académicos españoles, mencionando proyectos como la presencia internacional de la Universidad Politécnica de Valencia, la actividad de Mondragón Unibertsitatea en China o el trabajo continuado de instituciones como la Universidad Complutense y la Politécnica de Madrid.
Finalmente, quiso reconocer el papel de la sociedad civil y de la comunidad china en España, destacando el esfuerzo del Centro Cultural de China en Madrid así como de asociaciones chinas por integrarse y contribuir a la sociedad española.
Asimismo, distintos artículos del informe se acercan a los puentes generados por las conexiones universitarias, los think tanks o la sociedad civil. Finalmente, la publicación explora las potencialidades de la triangulación con el mundo iberoamericano, incorporando estudios de caso sobre la cooperación descentralizada entre México y China o Brasil y China, así como el papel de Macao.

