China ha dado un nuevo paso en su transición energética durante el primer semestre de 2026. Por primera vez, la generación eléctrica a partir del carbón ha caído del 50%, lo que supone un nuevo hito en la sustitución progresiva de los combustibles fósiles por fuentes de energía no fósiles.
El avance, según datos de la Administración Nacional de Energía, ha estado acompañado por un fuerte crecimiento de las energías renovables. A finales de junio, la capacidad instalada conjunta de energía eólica y solar alcanzó los 1.951 millones de kilovatios (1.951 GW), equivalente al 48,3% de toda la capacidad eléctrica instalada del país. La capacidad fotovoltaica, además, ya se encuentra casi al mismo nivel que la del carbón, reflejando la velocidad con la que China está desplegando nuevas infraestructuras renovables.
Durante los seis primeros meses del año, las energías renovables generaron cerca de 2 billones de kilovatios hora (kWh), lo que representa el 41,2% de toda la electricidad producida en China. Este avance se produce, además, en un momento de elevada incertidumbre energética internacional, marcado por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y la paralización del Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo, por donde transita aproximadamente una cuarta parte del suministro global.
La energía eólica y la solar aportaron 1,25 billones de kWh, equivalentes al 24,6% del consumo eléctrico nacional. Según la Administración Nacional de Energía, el incremento de la producción renovable permitió cubrir cerca del 62 % del crecimiento de la demanda eléctrica registrado durante el semestre.
Este aumento de las energías renovables ha ido acompañado de un fuerte impulso del almacenamiento energético, un elemento clave para integrar una mayor cantidad de generación renovable en la red eléctrica. A finales de junio, la capacidad instalada de nuevos sistemas de almacenamiento en operación alcanzó los 153 GW, con una capacidad de almacenamiento de 396 GWh, lo que supone un crecimiento interanual del 61%.
Estos datos continuarán aumentando durante los próximos años, ya que el almacenamiento energético se ha convertido en una de las prioridades del XV Plan Quinquenal. Se trata de una tecnología clave para facilitar el desarrollo y el consumo a gran escala de energías renovables, según aseguró un portavoz de la Administración Nacional de Energía, Xu Jilin, durante la presentación de los datos.
Hidrógeno y movilidad eléctrica
Otro de los sectores con mayor crecimiento fue el hidrógeno. La inversión aumentó más de un 160%, mientras que el Gobierno chino aseguró que el país concentra más de la mitad de la capacidad mundial de producción de hidrógeno verde, amoníaco verde y metanol verde. Estas tecnologías tendrán un papel relevante en la descarbonización de sectores industriales y del transporte pesado, especialmente en aquellas actividades donde la electrificación directa resulta más compleja.
La movilidad eléctrica también continúa avanzando a gran velocidad. A finales de junio, China contaba con 23,06 millones de puntos de recarga para vehículos eléctricos, de los cuales más de cinco millones eran públicos y el resto privados. Además, ya están operativos más de 180.000 cargadores de alta potencia, mientras que la cobertura de estaciones de recarga en los condados alcanza el 98,6%, consolidando la mayor red de recarga del mundo.
En paralelo, el Gobierno chino continúa modificando el marco regulatorio para ampliar el alcance de las energías renovables. China anunció una reforma del sistema de objetivos de consumo renovable que, por primera vez, incorporará también el uso no eléctrico de estas fuentes, incluyendo tecnologías como el hidrógeno verde, la geotermia o los combustibles sintéticos. Con ello se busca acelerar la sustitución de combustibles fósiles en aquellos sectores donde la electrificación resulta más difícil y, al mismo tiempo, impulsar nuevas industrias energéticas en las que China aspira a mantener una posición dominante a nivel mundial.
El consumo eléctrico nacional creció un 5,3 % interanual durante el primer semestre, impulsado por la industria manufacturera avanzada, los centros de datos, la inteligencia artificial y la expansión de la movilidad eléctrica.
La Administración Nacional de Energía aseguró que China continuará reforzando su posición como principal fabricante mundial de equipos para energías renovables, ampliará la cooperación energética con más de un centenar de países y seguirá impulsando tecnologías como el almacenamiento energético, el hidrógeno verde y la inteligencia artificial aplicada al sector energético.


