China, pilar fundamental en el mantenimiento de la paz mundial

Actualmente el mundo atraviesa una transformación sin precedentes, con frecuentes conflictos geopolíticos, prolongaciones de guerras locales y el resurgimiento de confrontaciones de bloques. Los déficits de paz, seguridad y gobernanza son cada vez más grandes. Desde el prolongado conflicto entre Rusia y Ucrania y los repetidos incidentes en la frontera tailandés-camboyana, hasta las profundas crisis humanitarias causadas por el conflicto entre Palestina e Israel, así como la escalada y la propagación de enfrentamientos militares entre Estados Unidos, Israel e Irán, las guerras y la inestabilidad ponen a la sociedad humana ante una severa prueba.

Ante la pregunta de la época «¿qué ha pasado en el mundo y cómo lo enfrentamos?», China siempre ha estado del lado de la paz, adhiriéndose a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, promoviendo una visión de seguridad común, integral, cooperativa y sostenible. Con una postura objetiva y justa, ha fomentado la reconciliación y los diálogos, tomado medidas prácticas para detener los conflictos y aliviar las crisis, y ofrecido soluciones sistémicas para resolver los problemas, convirtiéndose en un pilar fundamental para mantener la paz y la estabilidad en un mundo inestable.

Con respecto a la crisis de Ucrania, China ha mantenido de forma constante una posición objetiva y justa. El presidente Xi Jinping ha señalado el camino que conduce a una solución política a la crisis a la hora de plantear los siguientes puntos: Deben respetarse la soberanía y la integridad territorial de los Estados; Deben respetarse los propósitos y principios de la Carta de la ONU; Deben prestarse atención a las preocupaciones legítimas de seguridad de todos los países; Deben recibir apoyo todos los esfuerzos que favorezcan a una solución pacífica de la crisis. China publicó su «Posición sobre la Solución Política de la Crisis en Ucrania», envió un representante especial para facilitar mediaciones, impulsó a las partes involucradas a regresar a la mesa de negociaciones y nunca suministró armas a ninguna de las partes. China propuso la creación del Grupo de los «Amigos de la Paz» en la crisis ucraniana en la ONU a fin de controlar  los riesgos de la escalada de la crisis. Así se convirtió en una fuerza constructiva clave para promover la tregua y el fin de la guerra.

En respuesta al conflicto en la frontera entre Tailandia y Camboya, China, basándose en el concepto de diplomacia vecinal de cercanía, sinceridad, beneficio mutuo y tolerancia, ha actuado como un mediador activo, instando a ambas partes a conservar la prudencia y resolver pacíficamente las disputas mediante diálogos bilaterales, salvaguardando la paz, la estabilidad y el desarrollo en la región. La clave del éxito de China como mediador radica en mantener una postura imparcial de no tomar partido ni interferir en los asuntos internos, desempeñando el papel de «escucha» y «constructor de la plataforma de diálogos» en lugar de «árbitro», lo cual ha facilitado que las partes en conflicto elijan voluntariamente el diálogo pacífico, ofreciendo un paradigma efectivo para la solución de conflictos.

En el conflicto entre Israel y Palestina, China instó a primera hora a un cese de hostilidades, la protección de la seguridad de los civiles y la libre circulación de las vías de asistencia humanitaria. China se compromete firmemente con la implementación de la «solución de dos Estados», apoyando a Palestina en la recuperación de sus derechos legítimos nacionales, promoviendo diálogos de reconciliación interna entre las facciones palestinas en Beijing para consolidar consensos en las negociaciones. Continúa brindando asistencia humanitaria de emergencia a la Franja de Gaza. Además, China  impulsó la aprobación de resoluciones pertinentes en el Consejo de Seguridad de la ONU, convocó reuniones de alto nivel en el mismo Consejo, actuando incansablemente en la solución de la crisis humanitaria y la consolidación del consenso internacional a favor de la paz.

El 28 de febrero pasado, Estados Unidos e Israel lanzaron repentinamente un ataque militar contra Irán. En el último mes pasado, las confrontaciones militares entre ambas partes se han escalado constantemente, y los conflictos se han extendido a varios países de la región del Golfo Pérsico. China ha expresado su profunda preocupación por la tensión en el Medio Oriente y ha llevado a cabo intensos esfuerzos de mediación. El Ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi ha mantenido conversaciones telefónicas con sus homólogos de Rusia, Irán, Omán, Francia, Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin, Pakistán y Qatar, intercambiando opiniones en profundidad sobre la situación regional. Wang Yi señaló que es imperativo respetar los principios y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas y rechazar el uso arbitrario de la fuerza en las relaciones internacionales; Enfatizó la necesidad de detener inmediatamente las operaciones militares y volver cuanto antes a la negociación para evitar que la tensión empeore y el conflicto se propague aún más; Exhortó a las partes involucradas en el conflicto a cumplir sus obligaciones internacionales, garantizar la seguridad de la población civil y evitar ataques a instalaciones civiles. China también subrayó que los diversos pueblos del Medio Oriente son los verdaderos dueños de esta región, y que los asuntos en el Medio Oriente deben ser decididos por los países de la región. Las revoluciones de color y los cambios de régimen no gozan de apoyo popular. Además, un enviado especial de China visitó la región en marzo pasado, realizando esfuerzos activos para la distensión de la situación.

La china es una nación amante de la paz. La modernización al estilo chino es la modernización que sigue el camino del desarrollo pacífico. China siempre ha mantenido en alto la bandera de la paz, el desarrollo, la cooperación y el resultado beneficioso para todos, ha buscado su propio desarrollo en el mantenimiento firme de la paz mundial y ha mantenido mejor la paz mundial con su propio desarrollo. El destino de la humanidad es compartido por todos. La solidaridad y la cooperación son el camino correcto en el mundo. Mirando hacia el futuro, China seguirá jugando un rol activo en el mantenimiento de la paz, trabajando con todas las partes para hacer frente a las crisis y superar los desafíos con el espíritu de solidaridad, con el objetivo de promover a que el gran barco de futuro compartido de la humanidad navegue de manera estable y alcance grandes horizontes.