Sandra Ramos, asesora de la Fundación Cátedra China, analiza el papel de China en la transición energética global en un curso de verano de la UNED

Ramos mantuvo un diálogo junto al economista y exministro de Consumo, Alberto Garzón sobre los retos geopolíticos de la transición energética y la transformación del orden económico internacional

La asesora de la Fundación Cátedra China, Sandra Ramos, participó este miércoles en la mesa de apertura del Curso de Verano ‘Transición energética en la geopolítica del nuevo orden mundial’, organizado por Fundación Renovables y la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Durante el encuentro, titulado ‘El tablero energético global ¿Nuevo orden energético o lucha por la hegemonía mundial?’, Ramos expuso los desafíos que plantea la transición energética en el actual contexto internacional, destacando el papel de China como uno de los principales actores de la transición energética mundial.

Ramos mantuvo un diálogo junto al economista y exministro de Consumo, Alberto Garzón sobre los retos geopolíticos de la transición energética y la transformación del orden económico internacional. Durante su intervención, explicó que la clave de la consolidación de China se encuentra en una combinación de planificación estratégica a largo plazo, inversión sostenida en innovación y una sólida capacidad industrial.

En un momento de fuerte competencia tecnológica y de la transformación de las cadenas de suministro -de las cuales China controla la mayoría de sus fases- el desarrollo de sectores chinos como el vehículo eléctrico, las energías renovables o las baterías responde a políticas públicas que ha mantenido en el tiempo, a lo largo de décadas, integradas en los planes quinquenales.

Ramos subrayó la importancia del modelo de gobernanza chino, caracterizado por la coordinación entre gobierno, empresas y universidades, así como por una visión de desarrollo que integra el progreso tecnológico, el bienestar social y la armonía entre el ser humano y la naturaleza. En este sentido, señaló que conceptos como el ‘desarrollo verde’ y el ‘desarrollo de alta calidad’ se han convertido en ejes centrales de la estrategia china para alcanzar los objetivos de descarbonización y neutralidad climática.

La relación entre China y la Unión Europea fue otro de los temas abordados en una sesión en la que Garzón puso de relieve el papel del Sur Global y criticó la política proteccionista impulsada por Estados Unidos ante el cada vez mayor liderazgo de China.

Para Ramos, la relación entre China y la Unión Europea está marcada por la cooperación y, a su vez, por la competencia. Ambas partes comparten objetivos relacionados con la lucha contra el cambio climático y la expansión de las energías renovables; por otro, compiten por el liderazgo tecnológico e industrial en sectores estratégicos como el vehículo eléctrico y las tecnologías limpias. Ante esta situación, recordó la imposición de aranceles a los vehículos eléctricos chinos por parte de las instituciones europeas.

Además, criticó la postura de la Unión Europea de considerar a China como “rival sistémico”, calificándolo como “contradictorio”, pues ambas partes mantienen una de las relaciones económicas más importantes del mundo. Por ello, recordó que para China la UE sigue siendo un socio económico fundamental y que considera que una UE con mayor autonomía estratégica podría favorecer relaciones más estables y equilibradas.

Ante la situación actual, en la que la Unión Europea mantiene una estrecha vinculación con Estados Unidos mientras redefine su relación con China, Ramos destacó que España puede desempeñar un papel especialmente relevante como puente de diálogo entre ambas partes.

Por su lado, Garzón señaló que la transición energética está estrechamente vinculada a una nueva etapa de competencia geopolítica e industrial, marcada por el regreso de las políticas industriales, la disputa por las cadenas de suministro y el liderazgo tecnológico.

En este sentido, destacó que el ascenso de China en sectores como las energías renovables o el vehículo eléctrico es consecuencia de décadas de planificación estratégica y apoyo estatal sostenido. Así, aseguró que la transición energética es inevitable, pero que en Occidente hay que replantearse como se quiere hacer, si desde empresas públicas o de manos de empresas privadas con sus propios intereses.