El Auditorio Nacional de Música acogió este fin de semana el estreno en España de La Pasión de Buda, el oratorio del compositor chino Tan Dun inspirado en los murales budistas de las Cuevas de Mogao, en la antigua ciudad china de Dunhuang. La obra, estrenada originalmente en 2018 por la Filarmónica de Múnich y la Academia Coral de Lübeck y concebida como una ópera-oratorio, se presentó por primera vez en Madrid en una gira de tres funciones interpretadas por la Orquesta y Coro Nacionales de España bajo la dirección del propio autor.
La propuesta artística de Tan Dun articula una síntesis entre tradición oriental y lenguaje sinfónico occidental, en un ejemplo de intercambio cultural entre España y China. La obra incorpora instrumentos reconstruidos por el propio compositor a partir de antiguas representaciones halladas en los templos budistas de Dunhuang, concebidos para tender un puente sonoro entre Oriente y Occidente.
Cada una de las funciones se estructura en seis actos que combinan elementos de ópera, ritual escénico y oratorio contemporáneo para reflexionar sobre cuestiones como el amor, el sacrificio, el perdón y la salvación. En ese recorrido espiritual, la obra narra la vida del príncipe Siddhartha Gautama y su transformación en Buda tras permanecer cuarenta y nueve días meditando bajo el Árbol de Bodhi. El final de cada episodio se cierra con una oda dedicada a valores universales asociados a la compasión: Igualdad, Karma, Sacrificio, Sueños Zen, Sutra del Corazón y Nirvana.
El compositor desarrolló esta obra tras un viaje de investigación realizado en 2012 a la antigua ciudad de Dunhuang, en la provincia china de Gansu, situada en la Ruta de la Seda y en los confines del desierto del Gobi. Allí estudió manuscritos musicales y reproducciones pictóricas conservadas en las Cuevas de Mogao, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987 y conocidas como las “Cuevas de los Mil Budas”. A partir de esas fuentes iconográficas identificó instrumentos tradicionales que posteriormente reconstruyó para incorporarlos a la obra junto a recursos vocales y escénicos procedentes de distintas tradiciones asiáticas.
La narración introduce además figuras simbólicas como la Cierva de los Nueve Colores, asociada al auxilio y la traición humana, o el Bodhisattva de los Mil Brazos y los Mil Ojos, representación de la bondad y el sacrificio para aliviar el sufrimiento ajeno. La obra recorre también debates filosóficos sobre la naturaleza de la mente y el sentido de la existencia antes de concluir con el diálogo final entre Buda y sus discípulos previo a su entrada en el Nirvana, estado máximo de iluminación y liberación espiritual. La composición culmina con la frase “cielo, tierra, humanidad, en armonía”.
Las funciones celebradas en Madrid contaron con un elenco internacional integrado por la soprano Candice Chung, el tenor Henry Ngan, la mezzosoprano Samantha Chong, el bajo Apollo Wong y el cantante Hakgwai Lau Chun Ho, además de la intérprete de pipa y bailarina Han Yan, cuya participación incorporó movimientos inspirados en la iconografía budista y en técnicas asociadas al kung-fu.
Considerado una de las figuras más influyentes de la creación musical contemporánea por su capacidad para tender puentes entre tradiciones musicales diversas, Tan Dun se formó en el Conservatorio Central de Beijing y posteriormente en la Universidad de Columbia. Su catálogo abarca música de cámara, sinfonías, óperas y bandas sonoras, entre ellas la de Tigre y dragón, por la que obtuvo un Óscar. El compositor regresó así a Madrid tras su debut con la Orquesta Nacional de España en 2010.


